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5.30.2014

Reflexiones sobre "Lolita" de Nabokov

Antes de que continúes leyendo, ésta entrada contiene datos sobre la trama y el final del libro, si lo estás leyendo o lo quieres leer te recomiendo que no leas esto y te saltes a la siguiente entrada.

Hace una semana casi que terminé el libro, Lolita, se llama Lolita, ya llevaba meses en mi lista "por leer" después de que, en una feria del libro del año pasado, lo adquiriese por casualidad. Por supuesto que me llamó la atención por considerarse "peligroso" en algunos círculos, medianamente comprendo la razón, supongo que la trama principal a muchos les parecerá antinatural, grotesca, horrible, peligrosa e incluso pecaminosa, dirían algunos.

Si, no sé qué hayas leído acerca del libro, pero te diré que si, es cierto. ¿Pero sabes qué? Léelo, es mucho mejor que solamente  verlo en la lista de libros censurados por algunos sin haberte hecho de el y comprendido de qué trata. Lo más probable es que si te habían metido la idea de que el libro es peligroso para las mentes delicadas o incluso catalogarlo como censurable es muy probable que no lo debas leer. A Lolita debes aproximarte con una mente abierta a esperar muchas cosas. si leíste una sinopsis, si no lo hiciste, entonces te recomiendo que sepas a lo que enfrentas. Quizá no sea gráfico como algún libro del Marqués de Sade, y no le hace falta serlo. Te diré por qué, éste libro trata sobre la obsesión de un hombre con un enamoramiento juvenil, disfruta de las nínfulas como yo podría disfrutar de una mujer, un alcohólico podría disfrutar de una cerveza o  un adicto al trabajo disfrutaría su trabajo. Es su pasión, está consiente de que es mal visto, no es aceptado, incluso llega a tener remordimientos al respecto, pero aun así y a pesar de todo, sigue siendo un hombre que disfruta de lo que tuvo cuando lo tuvo.

Aquí Nabokov marca una distinción importante, Humbert estaba apasionado, obsesionado con Lolita, podríamos decir que enamorado, locamente enamorado. Pero Dolores no. Ella no estaba enamorada de él, al inicio lo veía como algo prohibido por el hecho de que su madre estaba cerca, era esa satisfacción de haberlo cautivado y que su madre no pudiese. Después que muere su madre, ella, Dolores, sabe que necesita una escapatoria del libido casi insaciable de Humbert. ¿Cuál es la distinción? La diferencia radica en que H.H. literalmente la chantajeaba para que se quedara con él, diciéndole que terminaría en un orfanato y luego a la calle y era mejor permanecer con él y hacerla de su amante dentro de los infinitos cuartos de motel que rentaba y el papel de su hija cuando estaban en la calle, a la vista del público.

Si, en la vida real también podría pasar eso, aunque considero que no de la misma manera, es muy difícil. Por el contrario puede suceder otro tipo de historia, una persona mayor de edad podría, quizá accidentalmente o no, enamorarse de una persona de menor edad, quizá el menor de su consentimiento para una relación, aunque la sociedad no lo vería así. Violación estatutaria, no importa que el menor sea inteligente y sepa qué está haciendo, o que lo permita, ante la ley no es reconocido como adulto y por tanto no reconoce que tenga decisión alguna en esa relación, sino que, por el contrario, señala al mayor de edad como perverso y persuadió al menor de hacer algo que no quería. Quizá también ese sea el caso, el menor no quería y el adulto le persuadió. Cambiar las leyes de mayoría de edad no conseguiría una resolución para éste tipo de casos, sino que, por el contrario, haría más fácil para los que de verdad van detrás de adolescentes o infantes (o también, el intermediario).

Vamos al tema importante del libro, no es necesariamente el pseudo-incesto o la pedofília (ninfofília en realidad, puesto que Dolores era mayor de 12 años), sino el escaso o nulo control sobre su libido, sus pasiones. Humbert se deleitaba con creerse poseedor de una nínfula, follarla como le viniera en gana y jugar un poco a la casita. Claro que se fijaba en las demás que se llegaba a encontrar, pero no hubo tanta obsesión por ninguna como por Dolores, que era el vivo recuerdo de su primera, Annabel.
La pasión que colmaba a H. H. era intensa, pero calculadora, sabía dónde podía y no podía haber riesgo alguno, fue por eso que hizo de Dolores, su Lolita. Fue inteligente en la medida en que supo saciar su libido con Lolita y no sucumbió a raptar o violar alguna otra nínfula. Sabía que se metería en más problemas de los que se quiso meter al final.
El combate a las pasiones es muy famoso en occidente, al menos en la medida en que las religiones judeocristianas han influido en usos y costumbres sociales europeas y americanas. Claro está, antes de la revolución sexual de hace unas décadas. También surgió, gracias la influencia judeocristiana, el disfrute de las pasiones, en literatura y otras artes, como por ejemplo C. Baudelaire, en el que imprimió en sus poemas la delicia y satisfacción, la belleza y pureza de regocijarse en las pasiones, el vino, drogas, sexo. De ésto último debo mencionar al Marqués de Sade como máximo expositor, no sólo crítico social y religioso, sino también impulsor de la libertad del hombre para hacer lo que quiera, quizá ésto último cruce la línea del libertinaje, y no digo que no lo haga, sino que, tomando como referencia sus escritos, uno sabe o debería comprender por qué se comportan así los personajes, y las consecuencias de sus actos. ¿En qué momento se convierte la libertad en libertinaje?

9.19.2011

Escritura improvisada #2

Como cascabeles
tus ojos tintinean
dulces cual fragancia
ébanos y pieles
manos sin repugnancia
son esas que incitan
las mías mieles.


6.12.2011

Análisis del poema "Canción de siesta" de Charles Baudelaire.


Análisis del poema "Canción de siesta" de Charles Baudelaire.

“Canción de siesta” de Baudelaire, es, a mi parecer, un poema de amor en el que claramente el autor nos está describiendo de manera figurada al objeto de su atención, todo indica que es una mujer por los rasgos que están escritos en el mencionado poema. La primera estrofa dice:

Aunque esas cejas malignas
te den un extraño aire
-bruja de ojos tentadores-
que no es, por cierto, el de un ángel,

Nos muestra que la persona en cuestión (nunca llega a mencionar nombres), tiene ciertos rasgos que él llama “malvados”, y que esto hace a la persona parecer malvada cuando, en realidad, no lo es, esto por el uso de la palabra aunque denota claramente la inintencionalidad de la mujer de tener un extraño aire, al parecer, de algún modo u otro las personas o algunas de ellas le miraban con desprecio o rareza, quizá por algún comportamiento de ella o por su manera de vida, recordando que antes era igual o más importante la reputación y especialmente en las mujeres.
Admite, reafirmando, que ella no parece un ángel, mencionando el extraño aire que ella “desprende” (por decirlo de alguna manera), comparando a la dama con un ángel siendo éstos símbolo de una mayor perfección con respecto al hombre, y siempre poseedores de características más sublimes que él, por lo menos en la cultura judeocristiana.

 Continuando con la segunda, que dice:

Te adoro, ¡oh frívola mía,
mi pasión inconfesable!
Con la misma devoción
que a un ídolo hay que adorarle.

Siguiendo con la descripción de la mujer, siendo, al parecer, su modo de vida lo que la ha distinguido en cierta manera, lo que claramente significa que se conocía lo que hacía o cómo se comportaba. Independientemente de si era muy hermosa o no, es un tanto obvio que el autor está enamorado de ella, a menos que se pasara el día adorando a toda mujer, pero en éste caso le tiene un sentimiento amoroso muy fuerte, pero, por alguna razón no se atreve a decirle.
Comparándola con algún ídolo podemos decir que profesaba alguna religión en particular, o, en su defecto, simplemente tenía un respeto a las creencias ajenas a las suyas, puesto que admite un ídolo en vez de decir, por ejemplo “Diosa” o “Deidad”, revelando el respeto al Dios judeo-cristiano o más simple aún, para no meterse en problemas (como los de censura que le aquejaron).
La tercera dice:

Dan el desierto y la selva
a tu pelo olor salvaje;
tu frente, tus actitudes
son un enigma inviolable.

Baudelaire utiliza (desde mi punto de vista) el desierto y la selva como referentes porque son de los pocos lugares a los que la gente se va a vivir por lo extremo de las condiciones, no digo que no haya gente viviendo ahí, pero imagino que el autor menciona éstos lugares porque, por ejemplo, al mencionar “desierto” rápidamente viene a tu mente “Sahara” por el simple hecho de ser de muchos conocido como el desierto de mayor extensión en el planeta. Tal vez la mujer sea una persona cercana a él de cierta manera y esto mismo constituye una razón por la cual no le ha declarado sus sentimientos para con ella, es posible que la ve regularmente puesto que conoce cómo es ella frente a ciertas circunstancias, aunque no se preocupa tanto por encontrar motivo a esto, simplemente a observarla. Esto es reflejo, creo yo, de alguna especie de “amor prohibido” o quizá hasta no correspondido, de cierta forma nos damos cuenta de lo que sucedía en la vida del autor y en los detalles que roban su atención a tal grado de escribirlos en su obra.

La cuarta estrofa recita:

Tu carne un perfume exhala
como un sahumerio fragante;
Ninfa tenebrosa y cálida,
como la noche, adorable.

Analogando el hedor de la piel de esa mujer, con un sahumerio, notamos una cosa de entrada, que ha tenido un contacto directo e íntimo con ella, también vemos como el hecho de que utilizase como referencia el olor del sahumerio, el cual suele ser de mediana intensidad pero siempre relajante, bien pudo utilizar la palabra incienso, como aparece en la biblia en ciertas ocasiones, prefiere mencionar el sahumerio, quizá porque no es tan conocido como el incienso lo es, además, éste humo servía para purificar, lo cual, nos lleva a pensar que el autor en cuestión tenía algún tipo de “mancha” o imperfección que solamente ella podía desaparecer con el hedor de su piel.  Por Ninfa tenebrosa y cálida, refiriéndose a ella como una divinidad menor de la naturaleza (lo que eran las ninfas en la mitología greco-latina), regresando a mencionarla como un ser sobrehumano, pero sin llegar a ser una divinidad como lo ha sido el Dios judeocristiano o Zeus por ejemplo, poniéndola por encima de la humanidad del autor, ya sea menospreciándose a sí mismo o ensalzándola  de cierta manera, siendo un objeto de idolatría, significa que le tenía un respeto y un amor casi incondicionales.
La quinta estrofa continúa:

¡Ah! No existe ningún filtro
que a tu pereza se iguale.
¡Los muertos revivirían
si tú los acariciases!

Aquí, Charles utiliza en el original la palabra paresse, que también significa en inglés languor que es una especie de inactividad provocada por placer, denotando que la mujer simplemente hace lo que de verdad le place, no necesariamente porque no pueda, sino porque quiere, esto siendo reafirmado en la frase ¡Los muertos revivirían si tú los acariciases!
La siguiente estrofa dice:

De tus pechos se enamoran
esas caderas sensuales;
los cojines soliviantas
con tus desperezos suaves.

A mi parecer, la mujer que nos describe Baudelaire es, una de dos opciones, una mujer de grandes atributos, o una mujer ya en edad madura, la frase los cojines soliviantas nos da la impresión, ya sea que hable expresamente de la mujer, o del lugar habitual donde él la frecuenta, dependiendo de la interpretación que le demos, nos da dos situaciones con las cuales profundizar en éste punto. Del primero podríamos decir que tal vez tenía un amorío o simplemente una relación íntima con ella, por el otro camino, vemos que es un lugar muy cómodo para ella, probablemente su hogar (casa o departamento, en realidad no tiene importancia) o el hogar de el autor, y entonces nos lleva a pensar que se tenían una cierta confianza como para tomar su casa por cómoda en ése aspecto.
En la séptima habla:

Rabiosa de amor, a veces
precisas para calmarte,
misteriosa y grave a un tiempo,
el morderme y el besarme.

Aquí nos esclarece un poco más el tipo de relación que mantiene con la mujer en cuestión, al parecer si lleva con ella una relación íntima, de la cual nos habla en éstas líneas, describiendo un poco de su comportamiento durante sus encuentros.
La octava estrofa dice:

Me hieres, bruna adorada,
con un fingido desaire.
Son cual la luna tus ojos,
en mi corazón posándose

Descubriendo un error en la traducción (desde mi punto de vista), la primera línea que usa Charles es Tu me déchires, ma brune que en inglés también traducen como You tear me open, dark beauty significando que la mujer no era necesariamente de tez clara, y continúa describiendo escenas en las que estuvieron juntos utilizando analogías para describir, en éste caso, la belleza que él encontraba en sus ojos, así como para mencionar un poco del aspecto y comportamiento de ella para con Baudelaire.
En la novena recita:

Bajo tu chapín de raso
y tus pies incomparables
pongo mi dicha, mi genio,
pongo mi destino…¡ámame!

Reiterando ese sentimiento de inferioridad ante ella, poniendo todo lo que él tiene a sus pies y suplicando que le corresponda a sus sentimientos, es notorio que él la ama demasiado y que, por otro lado, ella sigue sin enterarse o ignorando ese hecho. Ésta vez no tuvo qué compararla con algún ser sobrenatural sino que solamente se despojó de toda dignidad para poder suplicarle que le amase.
En la última estrofa, Baudelaire finaliza:

A mi alma solo la curan
luz y color de tu imagen,
tú que eres en mi Siberia eres
el fuego a que calentarse.

La oración luz y color de tu imagen, nos atrevemos a suponer que habla de pintura o una fotografía de la susodicha, que es posible lleve consigo para los momentos en que la extrañase (como ejemplo), y por último, la otra parte de ésta estrofa es claramente una llamada de necesidad hacia ella, él la ama mucho y eso le anima para continuar haciendo lo que hace, ya sea escribir o sobrevivir, en todo caso ella lo es todo para Baudelaire, utilizando el ejemplo del “invierno ruso” (conocido por su frío extremo) y mencionándola como su única fuente de sobrevivencia.


4.14.2011

Tradición de fuego.

Tradición de fuego.

(En respuesta a Líneame ésta! xD Espero que gustes de mi respuesta Elisa. Y también continuación de "Papel Aprisionador".)


Es un deleite, aspirar,
sentir mis pulmones llenar
aún si has de morir
ya sabías -oh cruel camino- ha dónde has de ir

Es de sabios disfrutar
el placer del papel aprisionador
es de tontos consumar
sin saborear ese placer enloquecedor

Quiero y quiero
pero no siempre puedo
su marca en mi dejó
para sentir que en mi legó

Toda una antigua tradición
que apenas principia
a regodearme en satisfacción
y sentir el futuro en su cercanía

Fuego, enciéndeme
ha sido grato concederme
la oportunidad
de sentirme contigo en unidad

En el momento de incendiar
tu delicada prisión
no hay nada para remediar
la muerte de mi extensión

Dulce camino
que en llamas apareces
en cada aparición

padeces de mi recepción
divinos placeres
por muchos relatado

Pero pocos son en realidad
los que disfrutamos verdaderamente
de un placer ferviente
en las praderas de la sensualidad.

4.12.2011

Papel aprisionador.

Papel aprisionador.

Cálida en cada aspiración
humeante exhalación
placer para algunos
es muerte para todos.

Incandescente sabor
en papel aprisionado
es su oscuro olor
quien nos ha apasionado.

3.11.2011

Comparación entre los textos de S. Freud y C. G. Jung, “El malestar de la cultura” y “El problema anímico del hombre moderno” respectivamente.

El problema anímico del hombre moderno
Síntesis

El hombre moderno es aquel que vive en el presente más inmediato, es un hombre que esta separado de su cultura, de sus tradiciones así como del resto de los seres humanos
Niega o se olvida de sus costumbres, los valores que previamente se le fueron inculcados, todo esto para que, sea considerado el hombre moderno, aquel hombre que sobresale de todos los demás por ser, Jung nos da como ejemplos a Sócrates y a Jesucristo como los hombres modernos de distintas épocas de la historia.

Una persona no es moderna por el simple hecho de vivir actualmente, sino que, se le considera moderna sino solo quien es consciente al máximo del presente en el que esta viviendo, cuando sabe que el presente en el que esta viviendo esta entre el ayer y el mañana, que se encuentra viviendo en un proceso, entre el ayer y el mañana.

Esta persona que posee una consciencia del presente es por necesidad un solitario, puesto que al separarse de sus tradiciones, su cultura, se ha convertido en un ser ahistórico, y por esta razón, al ser ahistórico, se convierte en un pecador. Al contrario de las capas mas inferiores de los pueblos considerados civilizados poseen un grado de inconsciencia de la vida que se le puede tomar como primitivo.

Un hombre moderno es quien se separa del rebaño, adquiere un alma propia, la indivualización, que lo hace crecer como el ser individual (y colectivo a la vez) que él es. El hombre moderno se ha visto obligado a retirar las proyecciones de su sombra y asumir su negatividad, el hombre moderno admite que es malo.

Ya no se ve a la religión como algo interior, del alma, sino como un accesorio más del mundo externo, un agregado. La consciencia moderna esta basada en el conocimiento, por lo tanto, rechaza la fe, y las religiones basadas en ella.

Para cada porción significativa que se devalúa en la consciencia y que por lo tanto se pierde, se eleva por otra parte en lo inconsciente una compensación. Esto ocurre de acuerdo con la ley fundamental de la conservación de la energía, pues también nuestro acontecer psíquico esta constituido por procesos energéticos. No puede desaparecer ningún valor anímico sin ser sustituido por un equivalente. Pues hay algo en nuestra alma que no es individuo, sino pueblo, colectividad, humanidad.

¿Qué es lo que hace al hombre infeliz? Recién descubierto su cuerpo, el hombre, fascinado con él, comprende que no solamente es mente, alma, sino también es cuerpo. Ha descubierto su cuerpo y todo en lo que creía conocer, de pronto ha cambiado, ya no es el mismo.


El malestar de la cultura
Síntesis

¿Qué es lo que hace al ser humano infeliz? La cultura, las amenazas de la naturaleza. Respecto a Freud, la cultura, esa maraña de leyes sociales, reglas morales, de vergüenzas y represiones son las culpables de la infelicidad del hombre, el mismo hombre que la creó para su propia protección, esa cultura que fue designada para proteger ahora consume al hombre como el mar se traga al náufrago.

¿Cuál es la verdadera finalidad del ser humano en su vida? La obtención de placer y de esta forma escapar del dolor o displacer.

Primordialmente la cultura fue hecha por el hombre para proteger al hombre, de las devastaciones naturales así como para ayudarse entre sí en las labores de la caza, la defensa, la lucha por el territorio. Los individuos organizados enfrentan los problemas de un mejor modo, puesto que ya no solamente es una mente la que piensa, la que actúa, sino son varias.

En un principio, los hombres, teniendo la necesidad de satisfacer sus deseos sexuales, tomaban una mujer por pareja, así podrían satisfacer sus deseos sexuales con la seguridad de poseer su objeto sexual, mientras que las mujeres deseaban protección para los hijos que tenían con los varones. Podemos decir, por lo anterior, que la convivencia entre seres humanos tuvo un fundamento doble: la compulsión al trabajo y el poder del amor (la unión del hombre y de la mujer antes mencionada). A partir de este fundamento doble la cultura se fue dando en la raza humana, con distintas expresiones a lo largo del tiempo, y más ahora con la globalización, pero éste es tema aparte.

El hombre cree que puede ser feliz si no existiese la cultura, puesto que ésta ha sometido las pulsiones sexuales del ser humano bajo un estricto control, para así poder ser manipulable en pro de la sociedad, la cual, prefiere que el amor sea de meta inhibida y no como el amor entre dos personas en el que en cada uno solo existe el otro. El amor se volvió en contra de la cultura.
Si bien, el hombre desea satisfacer sus deseos sexuales y la mujer desea protección, como lo había mencionado antes, el amor de meta inhibida, un amor puesto ahí por la cultura, es todo lo contrario a esto, es un amor mas bien universal en el cual se desea que los seres humanos trabajen para todos los demás seres humanos, dejando la individualidad o la pareja para comenzar a trabajar en equipo, en hermandad. Un intento más de la sociedad por desaparecer su acérrimo rival, el amor de pareja.
El amor universal a Freud le parece tonto (en lo personal también a mi) por el simple hecho que no puedes dar todo sin esperar a cambio lo mismo, en todas las personas pasa esto, todos esperan por lo menos algo, en lo mas recóndito de su ser esperan algo de las demás personas, aunque lo nieguen. Pero la sociedad lo considera como su meta por que, viviendo todos bajo la norma “todos somos hermanos y debemos querernos como tales” en teoría no existirían conflictos de ningún tipo entre seres humanos, pero, siendo esta idea no menos que utópica, es casi imposible que los seres humanos dejen a un lado sus ambiciones y deseos para poder convivir en paz. Siempre existirá quien se deje llevar por sus pulsiones, y la sociedad, con la envidia de no poder dejarse llevar como desea, le castigara imponiendo normas contra eso que no se atreve a hacer.

El antagonismo de las exigencias de la cultura y el deseo de satisfacer las pulsiones humanas ha llevado a una infelicidad “inexplicable” para el hombre, inexplicable por que la sociedad no aceptará directamente que pone todas esas reglas, prohibiciones y limitaciones para tener una ventaja considerable sobre las pulsiones humanas.

Freud habla de las pulsiones erótica, destructiva, de conservación. Estas pulsiones son reprimidas por la cultura con el resultado de la neurosis, exceptuando la destructiva que terminaba en un sentimiento de culpa. Puesto que siempre ha estado el Yo como primordial en la vida del ser humano, aprendiendo después a diferenciar la realidad, entre el Yo y el exterior, sabiendo que aquello no soy yo, intento protegerme de las agresiones del exterior, así, para poder obtener la felicidad y evitar a toda costa el dolor. El principio de placer esta en todos nosotros, hacemos las cosas para obtener un placer, la felicidad; pero no todo lo que hacemos llena esa necesidad de felicidad por completo, puesto que hay muchas fuentes sustitutivas de placer, mas ninguna que la complete. Algunas de estas fuentes sustitutivas de placer podrían ser: las artes, las actividades científicas, la religión, entre otras.


En todo caso, la cultura ha creado las reglas para detener nuestras pulsiones sexuales, pulsiones de agresión. Que en todo caso, ambas, cada una a “su manera” esta en contra de los preceptos que la cultura impone, pero ambas se pueden encontrar en todos los seres humanos, como una lucha entre dos fuerzas completamente opuestas y que perduran por toda la vida en el hombre. Ayudada por el Super Yo, el cual es la autoridad más severa, puesto que es parte nuestra y, por tanto, conoce todos nuestros oscuros secretos, además del sentimiento de culpabilidad que éste propicia.


Comparación entre los textos de S. Freud y C. G. Jung, “El malestar de la cultura” y “El problema anímico del hombre moderno” respectivamente.

En ambos textos se hace referencia al cuerpo, de maneras distintas por supuesto, pienso yo que mientras Freud trataba de dar una explicación de las neurosis, se topó con los problemas que conllevaban a esas neurosis, y propuso la teoría de las pulsiones, que, como ya sabemos, trata el hombre de buscar el placer mientras lucha contra el constante ataque por parte de la cultura, sus normas, sus “planes”, sus artimañas para lograr que el hombre sea solo uno (en pensamiento), cosa que, en lo personal, me parece, además de imposible, ridículo.

Mientras que Jung, describe al hombre que ha redescubierto su cuerpo, lo comienza a conocer, se percata de su existencia mas allá de ser un simple molde donde el alma es depositada como su medio de transporte. También habla sobre el hombre moderno, y lo que implica este hombre moderno.

Ambos psicoanalistas concuerdan en que el problema es el hombre, sus actos, sus pensamientos. Podemos decir que Freud, encuentra la infelicidad del hombre, causada por él mismo, en su creación, la cultura; Jung por otro lado ve en el hombre una especie de vacio, que después llena con el descubrimiento de su cuerpo carnal, comenzando con una nueva visión del ser humano, donde ya no solamente el pensamiento es digno de atención y alabanzas por parte de las demás personas.

Esta adoración por el cuerpo humano ha conllevado a otros problemas distintos a los que la raza humana ya se había enfrentado. Problemas en la mujer incrementando la vanidad (y en estos últimos tiempos ya no es exclusivamente de la mujer), el consumismo desenfrenado, la eliminación de los antiguos “valores” morales aceptados, o podríamos decir que es un cambio de los mismos más que una eliminación completa.

Los dos dicen que los hombres que van más allá de la comprensión de la sociedad en sus acciones, actitudes, son vistos como pecadores, amenazas de la sociedad, de la cultura. Jung lo maneja como el hombre moderno, y Freud dice que cualquier persona saludable mentalmente es aquella que satisface sus pulsiones, aunque, es posible que la pulsión de agresión pueda ser satisfecha con actividades “no violentas” como podrían ser los deportes, competencias, incluso con guerras o invasiones de verdad.

Difieren en ciertas cosas, obviamente debido a la diferencia de pensamiento entre los autores hablando Jung de una manera más espiritual, a diferencia de Freud que, siendo materialista, reduce su teoría a respuestas psicológicas por comportamientos corporales, pero también, como lo he mencionado, concuerdan en otros detalles, regresan a las consecuencias de las acciones del ser humano como culpable de su infelicidad y además, como el causante de todos los cambios que él mismo padece.