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5.12.2014

Y ella se ahorcó.

Y ella se ahorcó con sus propios intestinos, ante la desesperación de continuar  siendo objeto de toda esa atención.

¿Te haz detenido a pensar en qué es lo que a la gente le pasa por la mente cada vez que te ve?
No tiene sentido, ¿por qué habrían de verte en primer lugar? ¿Es que acaso llamas su atención? Dime realmente, ¿Qué tipo de atención fue lo que la hizo hacer eso?

¿Acto de egoísmo? ¿Por qué habría de ser un acto de egoísmo el suicidio? Acaso porque tú lo crees así, no significa que sea exactamente así. Si, se va sin que le podamos brindar ayuda, si, se va sin que pueda resolver sus problemas, si, se va sin consultarnos primero, ¿por qué habría de consultarnos primero? ¿nos debe algún tipo de permiso? ¿somos sus dueños acaso? "Un hombre que se retira de la vida no daña a la sociedad: sólo deja de hacerle provecho", ¿acaso por eso es condenado? ¿No te haz dado cuenta que, aunque el hombre pueda ser social o comunitario, no deja de ser individuo? Todos tienen deseos, sueños, sentimientos y planes. 

Yo también lamento su partida, espontanea, triste, llena de sangre y hedor. La estimé también, pero, nunca llegué a amarla. No es que no lo mereciera, sólo no sucedió. Quizá algún día lo lamente, pero no creo que sea así, sólo se fue y nunca nos conocimos realmente bien, no hay nada más que agregar.

Encontrar consuelo, ¿para qué? No lo necesito, su familia directa y amistades cercanas si, ve con ellos.

No era una chica interesante, no me malentiendas, no significa que no me agradara, sólo que no tenía una vida interesante, y veo que se dio cuenta de ello también. Solamente iba a la escuela, platicaba con sus amigas, un par de chicos, regresaba a su casa y se la pasaba todo el día frente a la computadora, tú sabes, platicando con extraños a los que consideraba sus amigos, de cosas que... bueno, yo no sé, no compartía sus gustos. 
¿Tenía algún tipo de gusto en particular?
No era una gran chica, no ayudaba especialmente a los demás, sólo en lo que podía a los que se lo pedían, no era amante de los animales, ni siquiera tenía uno, no luchaba por algún tipo de causa noble (que por cierto ya no existen tales), no es como para que la conviertas en una santa. Tampoco puedo decir que era mala, tú sabes, era... pues, regular, no destacaba realmente, pero si le ponías atención verías que era linda.

¿Sabes de qué tipo de atención estoy hablando? La que recibes por tratar de no destacar, la que recibes porque un compañero de clase no sabe cómo comportarse ante una chica, y menos frente a la que, obviamente, le atrae. Todos los que poníamos atención lo sabíamos, sólo ella no, y nadie se molestó en decirle, él no sabía que se estaba excediendo, porque realmente no sabía comportarse, no aprendió a hacerlo, quizá también era un recluso e hizo lo que le pareció lógico hacer, acercarse a ella. Obviamente se excedió, si, había muchas chicas que le llamaban "raro", "creepy", "stalker". Quizá lo era, pero él no sabía que lo era, todas esas chicas sólo juzgaban lo que veían pero no intentaban hablar con él. No se dio cuenta que lo era por una sencilla razón, dentro de su mente creía que no era raro o excesivo porque se sentía atraído por ella, y no conocía mejor, ¿culparlo por ello? No del todo, una cosa es que no supiera comportarse y no le detuvieran, y otra es que su pensamiento obsesivo le nubló la mente, es tanto culpable como inocente, merece una reprimenda, quizá no una tan drástica, al menos por ahora.
Los chicos no le hacían caso, excepto aquel engreído que lo usaba de "chico de los mandados" o "alcancía".

¿Te das cuenta de lo que dices? Si hubiera sido una chica la que lo hiciera (acosar a un chico), claro que muchos clamarían "es amor verdadero", "amor puro", "amor adolescente / primer amor", aunque llegue a extremos, ellas también pueden tener la mente nublada y hacer disparates, dañar gente y estar en la misma posición que el chico, no deberían darle trato preferencial. Y si hay gente que se lo da.

Ella se llamaba Natalia, y un día doce de mayo se despertó, miró el techo de su alcoba por cinco minutos, bajó a la cocina, tomó uno de esos cuchillos dentados, cortó parte de sus entrañas y se ahorcó con ellas, o eso quisiera decir para hacer su historia más interesante, en realidad murió desangrada, antes de poder enredarse bien. Todo por la desesperación de continuar siendo objeto de toda esa atención.


4.16.2011

Ensayo sobre el capítulo 19 “De la disolución del gobierno” del libro “Segundo ensayo sobre el gobierno civil” de John Locke.

Ensayo sobre el capítulo 19 “De la disolución del gobierno” del libro “Segundo ensayo sobre el gobierno civil” de John Locke.

El primer párrafo (211) habla Locke sobre la importancia de saber distinguir entre el gobierno y la sociedad, en donde una manera, diremos “viable” (desde el exterior) para disolver un gobierno es precisamente cortando “de raíz” para que así desaparezca, el gobierno, si bien es cierto que no puede permanecer sin la sociedad a la cual rige, por el contrario una sociedad (es posible en un mundo ideal dónde la naturaleza humana sea “buena” por sí misma) puede ser que sobreviva sin el gobierno que ya tenían antes, pero, no hemos decir lo mismo de la cultura, si una sociedad pasa, digamos, de la monarquía a la república, cambiará un poco (y con mucho tiempo) su manera de comportarse, ya no tendrán que acatar ciegamente las órdenes del monarca en turno ni tendrán que hacer adoración a su figura en caso de que así se de.

También hay causas internas con las cuales se puede disolver un gobierno, como cuando el poder legislativo se descompone, si bien la comunidad es la que da vida al estado, el legislativo es quién dirige, unifica con coherencia a la masa, le da una dirección y mantiene la voluntad de la unificación.

Locke afirma que en ciertas ocasiones habrá o hay personas que utilizan de manera errónea el poder que se les ha otorgado, y para poder determinar la raíz del problema se ha de ver a tres personas, un príncipe, un grupo de burgueses y una persona elegida por el gobierno. En éste caso hemos de notar que se le da mayor poder tanto al grupo de burgueses (o asamblea de la nobleza como le quiera llamar) y al príncipe, residiendo la mayor parte del poder a los ricos e impulsando de cierta manera la desigualdad, aunque, para esto, las tres partes se deben de regir por las leyes de su gobierno, pero si éste es el caso, hemos aprendido de la historia que las personas económicamente beneficiadas que asumen cargos de poder siempre velan por el beneficio tanto de su empresa como la de sus allegados, incluso de los que en algún momento pueden servirle de gran ayuda, haciendo favores a terceros para que éstos le paguen con creces su “bondad” generando una mafia dentro del gobierno que el pueblo siempre se da cuenta que sucede, pero raras veces hace algo en contra de ella, ya sea por miedo o por seguridad. El ser humano siempre prefiere la seguridad de su persona a la libertad si le dan a escoger.

Desde los párrafos 214~218 habla Locke cuando una de las dos partes, el príncipe o el poder legislativo actuan de forma contraria a lo que se encuentra establecido por las leyes. Un buen poder legislativo y príncipe deben de manifestarse siempre a favor de su pueblo, defender sus intereses por sobre los extranjeros, tratando de crear y mantener esa unión patriótica que tanto se necesita. Si, por ejemplo, todas las personas tuvieran el mismo sentido de fidelidad y unión con su país como lo tienen cierta clase de pandilleros con su pandilla (ojo, que no todas se comportan de ésta manera), el país en cuestión sería distinto, puesto que todos mirarían por el beneficio del grupo y nunca por el individual, o acaso el beneficio individual a largo plazo (o quizá corto) aporte recompenzas al grupo; si los empresarios que manejan los recursos naturales y las compañías de telecomunicaciones fueran, en primer lugar, residentes y tuvieran éste sentimiento de fidelidad por la nación, las cosas serían muy distintas de como se pueden ver.

En el momento en que una sociedad ya no tiene gobierno que la regule, ésta se vuelve hacia su libertad natural, y tienen derecho a impedir la tiranía destruyéndola cuando les aqueja o previniendo que nazca. Así también el hombre, como menciona Locke en el párrafo 222, se asocia con otros hombres para proteger sus propiedades, y si, ya sea el poder legislativo o el príncipe se atreven a tratar de robar al pueblo sus propiedades, es declararse la guerra a sí mismo contra sus gobernados. Bien lo dijo Freud a inicios del siglo XX, que el hombre primitivo vió que era conveniente asociarse con otros hombres (primero familiares) para poder así lograr ventajas para si, se protegen entre todos y a su vez protegen sus pertenencias, las mujeres (que les servían como instrumento sexual además de compañía personal) y éstas a su vez a sus crías.

Locke nos habla, como el propio título del capítulo explica, que el gobierno puede ser disolvido, ya sea por causas externas o internas, dando como internas el mal uso del poder, la tiranía, en los cuales, el pueblo, se levantará en armas y destruirá el régimen o a los responsables y, ya sea que constituyan un nuevo gobierno, o previniendo la tiranía se queden sin un gobierno oficial. Podría decirse que se llegaría a un anarquismo en el cual se toma al hombre como un ser que en sociedad se puede autoregular sin necesidad del gobierno, lo cual nos mete en el problema de, si el anarquismo surge destruyendo al gobierno que en algún momento fue perverso y por ésta razón ha sido derrocado, ¿cómmo puede el anarquismo sostenerse si se ha demostrado que hay personas malas que, al gobernar, se aprovechan de otras? Aparecerán más personas con afán de gobernar sobre los demás y a su vez poder aprovecharse de ellos. El anarquismo es otra utopía en mi opinión, una que es muy positiva con respecto del ser humano, que admite su dualidad pero de una manera no tan consciente.

Si bien concuerdo con Locke en que es común de un pueblo no separarse mucho de los antiguos gobiernos, por ejemplo, la transición de la colonia a la república, la podemos ver reflejada, por ejemplo, en el gobierno de Porfirio Díaz, no dista mucho de una monarquía, en realidad creo que solamente le falta la corona, y después con las décadas de gobierno priísta y espero equivocarme pero tengo el mal presentimiento que sucederá algo similar con los candidatos del partido acción nacional. En México se puede, si el pueblo no está satisfecho, cambiar a los supuestos representantes del mismo que se encuentran en el poder, por algún otro que se considere, digamos, digno de ello, pero la ignorancia es felicidad y a los políticos les encanta proporcionárla al pueblo ¿¡qué mejor que un pueblo feliz de sus leyes y constitución!?

Añade, que los verdaderos rebeldes o traidores a la patria son aquellos que tratando de excusarse con las leyes han denigrado al pueblo, lo han sometido y les ha robado, y que el pueblo está en su entero derecho a levantarse, destituir ése mal gobierno e instaurar otro si éste así lo desea, puesto que actúa de acuerdo a la ley y se justifica con ella para hacerlo.

Con la traducción que nos da respecto del texto de Barclay menciona un par de puntos que citaré: dice, en primer lugar, que debe hacerse con reverencia; y en segundo lugar, que debe ser una resistencia sin venganza o castigo; y la razón que da es que un inferior no puede castigar a un superior. Estoy de acuerdo con que no es posible hacer resistencia a la fuerza sin devolver el golpe, el que está ofreciendo resistencia solamente terminará por cansarse y además de ello con graves daños a su “persona” y respecto del otro punto, que no se debe de revelar con venganza ¿enserio Barclay dijo eso? ¿creyó que en el momento en que el pueblo pusiera resistencia a sus golpes y éste se “rebelara sin venganza” (me parece que la primera no va sin la segunda) el tirano dirá algo como “oh mi pueblo está descontento, yo mismo claudicaré y les dejaré en paz para que escojan un nuevo gobernante”? ¿En qué fantástico mundo de fantasía, alegría, dulces colores, arcoíris y bondad vive el señor Barclay? Que me diga porque yo también quiero vivir ahí si me hacen favor.

Al parecer se habla de una monarquía absolutista, en la que Dios ha puesto por mandato suyo al rey que les está gobernando, siendo así el pueblo no se preguntará ¿por qué, si Dios puso en el trono a un tirano de esa calaña, se dice que él nos ama? ¿Acaso Dios que nos ama tanto desea que, como la religión cristiana dicta, que suframos sobremanera en el mundo actual para que cuando él venga nos de recompenzas del mismo nivel en que sufrimos en éste mundo? ¿tanto así nos ama Dios que nos da los medios para sufrir y de ésta manera darnos todas las recompenzas en el preciso momento en que lleguemos a su espiritual reino?

No sé exactamente si Locke lo insinúa o si mi falta de pasión por la política me hace notar que, todas las maneras en que un gobierno puede ser destruído son a causa de, ya sea otros gobernantes extranjeros o los mismos gobernantes de la nación en cuestión, son los gobernantes los culpables y el pueblo, en los casos de rebelión, fácilmente puede admitir que ha sido esa tiranía la que a hecho presión necesaria para poder actuar de la manera en que está actuando. Si bien podrían decir muchas personas “pobrecitos gobernantes, esa es la carga que tienen que llevar” yo diré que los mismos gobernantes y representantes deben estar conscientes de la carga que llevan a cuestas, sólo los idiotas son capaces de sentarse en la silla con el cargo en manos y decir que no hay nada que hacer y que sus acciones no tienen consecuencias, incluso, sin necesidad de tener un cargo público es de idiotas decir que sus acciones, cualesquiera que sean, no tienen consecuencias.

De cierta manera el pueblo, según nos dice Locke y con lo cual estoy de acuerdo, es a la vez, el juez y el sometido, es juez de sus gobernantes o representantes y está sometido a ellos, en cierta manera todo tipo de gobierno es una democracia y al mismo tiempo ninguna lo es en realidad.



10.22.2010

Sobre la "guerra" contra los indios


Sobre “la guerra” contra los indios.

Nota: Utilizo el término “cristiano” refiriéndome a los cristianos-católicos y no a los cristianos-protestantes como comúnmente se hace, principalmente por comodidad y por el hecho que no toco otra religión que no sea la católica o la propia de los nativos mesoamericanos al momento de la guerra.
Nota 2: El presente ensayo fue para la clase de "Humanismo Novohispano", saludos.

Juan Ginés de Sepúlveda se basa en las antiguas escrituras cristianas para poder justificar una “guerra justa” en contra de los indios. Principalmente menciona diversas causas como válidas a la hora de hacer justa una guerra, las cuales son las siguientes: a) Repeler la fuerza con la fuerza (a manera de defensa); b) Recobrar las cosas injustamente arrebatadas (contra el robo); c) Castigar a los malhechores (en caso de impunidad o retraso del castigo por parte del estado); d) Superioridad cultural (conforme a su concepto de Derecho Natural justifica el “someter con las armas [...] a aquellos que por condición natural deben obedecer a otros”1); y la última, e) Lucha contra la herejía (si la lucha por defensa de los bienes es justa, aun más justa es contra los herejes, ya que la religión es el más alto de los bienes2).

Así mismo también, según Sepúlveda, se requiere de una legitimidad que es dada por el poder público, de ésta manera solamente un alto mando, ya sea un príncipe o una autoridad de la república pueden aprobar o hacer guerra, con la excepción de la legítima defensa.

Por otro lado, con el Probum animum considera que las acciones no son nada en sí mismas, sino que, por el contrario lo son en virtud de un fin y mediante éste podemos conocerlas y valorarlas; de aquí podemos notar la importancia del probum animum para la calificación de las guerras como justas o injustas.

Tomando lo anterior como un resumen muy pequeño de parte de la obra de Sepúlveda, tomaremos por mencionar cuál es su concepción de “ley natural” (o derecho natural), el cual se entiende como el sentido aristotélico del dominio de lo perfecto sobre lo imperfecto, dominio que tiene como fin la “elevación moral y material del vencido”3. Él mismo menciona que el hecho de “tener ciudades [...] y alguna especie de comercio es cosa a que la misma necesidad natural induce, y sólo sirve para probar que no son osos ni monos y que no carecen totalmente de razón”4 lo cuál nos indica que, además del marcado etnocentrismo y elevación de la cultura europea, también nos dice que los consideraba humanos, inferiores, pero seres humanos al fin. Otra sentencia de Sepúlveda “que el que nos parezcan tan idiotas y romos proviene en su mayor parte de la mala y bárbara educación”5 adjudicando la “estupidez” de los nativos a que no tenían una buena educación agregándolo como motivo de la “inferioridad” cultural y/o intelectual de los mismos.

La ley natural, según Sepúlveda, también regía no solamente a los cristianos, sino también a los paganos, y de esto me viene un ejemplo perfecto, es como si un estadounidense se rigiera por las leyes mexicanas, sin haber pisado suelo mexicano en su vida. Así de absurdo me ha parecido, tratando de ver el asunto desde su religiosidad, quizá de su pensamiento también, no me cabe la menor duda que ha sido, hasta cierto punto, un fanático religioso. Sacar “de la manga” justificaciones de éste tipo me han dejado una idea un tanto superficial de su pensamiento, empezando por aplicar literalmente lo que Aristóteles ha mencionado, y que para ése tiempo ya debió de haber sido refutado, además de hacer a un lado las enseñanzas de Jesucristo, siendo éstas muy importantes para una de las religiones cristianas con mayor “población” (por decirlo de alguna manera, aunque no más de la mitad sean practicantes).

El derecho natural o ley natural, debe de abarcar a todo ser humano existente y considerado como tal, todos los seres humanos son iguales en esencia, por tanto no existen jerarquías naturales, solamente las artificiales que han inventado algunos humanos para justificar sus matanzas, saqueos, esclavizaciones, invasiones, guerras, y todo tipo de actos viles y humillantes que perpetran en pos de sus creencias egoístas, etnocéntricas, nacionalistas, (fanáticas) religiosas contra seres humanos que, aunque son ajenas a sus creencias y costumbres, tienen las propias y, comúnmente no han actuado en contra de sus agresores, su único “delito” podría ser el vivir conforme a creencias, costumbres total o parcialmente distintas que los victimarios.

También es incorrecto generalizar y decir que todos los españoles que pisaron tierra americana eran igualmente asesinos, cosa que obviamente no es cierta, también había los que les defendían incluso a costa de su propia vida.

Viéndolo desde una perspectiva tanto ética como religiosa (de esa religión), es muy fácil condenar lo que ha hecho Sepúlveda, puesto que aunque tenga sus justificaciones aristotélicas, y en cierto momento asocie la guerra con la religión, como en el siguiente fragmento “la ley antigua es perfectamente compatible con la evangélica y con la natural”6 del cual podemos recordar que, en la biblia el pueblo judío comúnmente hacía guerra ya sea en defensa propia o porque llegaron a la tierra prometida por Dios y estaban ocupadas por un pueblo distinto. Si bien es cierto que los judíos hacían guerra a quién se les enfrentara, a los primeros cristianos (poco después de la muerte de Jesucristo) “solamente” les tocó sufrir de persecuciones debido a su doctrina, normalmente por los propios judíos. Cuando toma Sepúlveda éste tipo de “excusas” para hacer la guerra “a diestra y siniestra” me imagino más una manera de verter sangre sin pedir permiso o ni siquiera mandar un aviso, muy al estilo de los expresidentes estadounidenses Bush (padre e hijo). Él hace una justificación más a la hora de declarar la legalidad o ilegalidad de una guerra desde el punto de vista cristiano: “ya que todo lo que se hace por derecho o ley natural se puede hacer también por derecho divino o ley evangélica.”7
De ésta última oración podemos ver que, las justificaciones por medio de su concepción de ley natural es lo que más utiliza para defender su postura con respecto a la guerra, más que justificaciones bíblicas,

Tomando en cuenta que los nativos o indígenas tenían ciudades, una organización política, religiosa, social y militar (porque la tenían), no podríamos decir que no razonaban o que no eran inteligentes, el aspecto que, al parecer, no toma en cuenta Sepúlveda es que no existe cultura igual a otra, los orígenes son claramente distintos (incluso en aquel entonces se desconocía el origen de los nativos americanos y aun sin corroborar la información creo que hoy en día tampoco sabemos a ciencia cierta). No existe o ha existido cultura superior a otra puesto que sirva como base para poder hacer semejante afirmación; los nativos americanos tendrán menos “avances” en comparación con los europeos, pero éstos mismos tienen menos tiempo que las culturas judía, china y japonesa, y no por eso los chinos invadieron Europa para “civilizarlos”, que en el caso de América parece más una masacre por oro y tierras que una civilización de los nativos.

A pesar de las buenas intenciones de los frailes o misioneros (de mantenerlos con vida para sus propios propósitos evangelizadores) la mayoría de los hombres que llegaron a tierras americanas solamente lo hicieron por riquezas, como el oro y las tierras primeramente, además de “olvidarse” de su previa vida en España (en éste ejemplo), de no ser el caso ¿por qué muchos de los españoles que llegaron tomaron por esposas a nativas? Incluso podríamos pensar que llegaron a tener más de una esposa en distintos lugares como hizo Hernán Cortés en su estadía en Cuba, luego en México (utilizando los nombres de hoy en día) tuvo algunas más, entre ellas Malintzin o “Doña Marina” y más conocida como “La Malinche”. Incluso llegaron a llamar desde España a algunos conquistadores por ésta misma razón, de hecho uno de los llamados fue Hernán Cortés aunque por razones distintas a la antes mencionada.

Por esto mismo, los españoles que llegaban a tierras americanas (sin contar a frailes y misioneros como dije anteriormente), tampoco se detenían a pensar en preservar culturas, lenguajes, vidas humanas. Otro sería el caso si, en vez de españoles cualquiera, hubiesen llegado hombres de letras la historia sería muy distinta (existe la posibilidad de que no quedaran vivos los extranjeros en nuestras tierras, pero además de ésta existen muchas otras posibilidades). En sí, el descubrimiento, colonización de América por parte de los españoles les trajo no solamente muchos problemas nuevos en cuanto a economía, teología, filosofía, política entre otros, sino que también nos mostró de lo que puede llegar a ser capaz el ser humano por ambición o actuar “en nombre de Dios”.

Llegando a una conclusión, habrá que comentar que las percepciones de las cosas en la mente de las personas varían (lo subjetivo) y hoy en día se ha llegado a algunos avances en cuestión de convenios, en los cuales podemos decir que no hay ser humano al que no se le considere como tal, aunque exista gente que abuse de las personas por dinero. Sepúlveda les dejaba las puertas abiertas a los españoles en lo que hoy es México y otras regiones de centro-Sudamérica para que acabaran con los nativos que se resistían o los que “simplemente estorbaban".


 Agradecimientos a Paola J. por las correcciones pertinentes.

1 Juan Ginés de Sepúlveda Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios. 1° reimpresión 1979. Fondo de cultura económica, México, pág. 19.
2Íbidem Pág. 26.
3Íbidem Pág. 29.
4Íbidem Pág. 30.
5Loc. Cit.
6Íbidem. Pág. 17.
7Íbidem. Pág. 15.