Me duele mi pecho
me duele como el sonido de un ave cantar
como si miles de volcanes explotaran
y qué más importa de todo eso
no importa tanto si no te tengo
a ti y sólo a ti
¿qué más da si no me tienes entre laderas?
arrinconándome en una cueva
dejando que el río fluya a través de mi
Me duele mi pecho
me duele a pesar de haberme alimentado
no es hambre ni mucho menos
me duele el no encontrarte en una secuoya
ni danzar entre montañas
¿por qué, entonces, me duele el pecho?
7.14.2012
7.08.2012
Las noches sin luna
Las noches sin luna
detestables cual mordaza diurna
sin tus ojos
¡Oh! Cuánta pérdida para los vivos
Las noches sin luna
me dan la esperanza futura
de hacer esos ojos míos
¿Cómo no hartarte de mimos?
Las noches sin luna
son más tristes que un árbol
pero nunca comparadas
a las noches sin tus ojos
detestables cual mordaza diurna
sin tus ojos
¡Oh! Cuánta pérdida para los vivos
Las noches sin luna
me dan la esperanza futura
de hacer esos ojos míos
¿Cómo no hartarte de mimos?
Las noches sin luna
son más tristes que un árbol
pero nunca comparadas
a las noches sin tus ojos
6.23.2012
La idea de libertad en Marx, Rousseau y el Marqués de Sade
La idea de libertad
en Marx, Rousseau y el Marqués de Sade.
La idea de
libertad suele ser muy discutida no importando qué autor sea el que de ese
peligroso paso de mencionarla, hemos visto a través de la historia cómo hay
ciertos conceptos bastante discutidos entre los hombres y considero que es la
libertad uno de ellos. Al mejorar considerablemente los escasos conocimientos
que tenía previamente del pensamiento de Marx y, descubriendo que para Marx la
libertad es la liberación del hombre de
la presión de las necesidades económicas para que pueda ser plenamente humano[1]
es de cierto modo un tanto utópico así como realizable, lo cual no difiere, a
mi parecer, tanto de la concepción de libertad de Rousseau, en la cual el
hombre sólo podrá ser libre si se erradicara las ciencias y las artes, dándole
una libertad moral así también impidiendo que se den todas esas hipocresías que
el Marqués de Sade vivió en carne propia, también, por ejemplo, para el Marqués
su idea de libertad consiste en que el hombre debe de aceptar sus pasiones de
tal manera que pueda acercarse más a la naturaleza y de ésta forma no solamente
ser libre de las cadenas moralistas sino también llegar a la libertad, a esa
libertad en que se puede encontrar la felicidad.
Ahora bien, ¿en
qué se podrían parecer estas tres concepciones de libertad? Sería para mi la
pregunta tesis del ensayo aquí presente, en lo que a mí respecta, Marx está
tratando de liberar al hombre de la enajenación que el trabajo casi forzado lo
ha estado metiendo por, válgame la redundancia, la fuerza. Tanto él como
Rousseau y Sade buscan liberarse de las cadenas de una civilización hipócrita y
además opresora, donde solamente los adinerados disfrutan aprovechándose de los
demás, lo cual es para todos un hecho, en los escritos del Marqués vemos una y
otra vez (principalmente en Juliette o el
vicio ampliamente recompenzado) cómo las personas con dinero pueden escapar
a sus anchas de las redes de la ley, humillan y esclavizan a los pobres al
obligarles a hacer lo que ellos desean; así mismo para Rousseau, en su Discurso sobre las ciencias y las artes
habla de cómo éstas, las ciencias y las artes, han corrompido al hombre y, en
vez de ayudar a mejorar la moral de los ciudadanos, no ha hecho menos que
fomentar esa amoralidad, el cinismo de aprovecharse de otros, orillando a la
corrupción de los placeres e invitando a un excesivo descontrol sobre los
vicios. Puede ser que esta corrupción antes mencionada no tenga nada relación
alguna con Marx, pero, viéndolo desde cierto punto de vista, podemos afirmar
que los aristócratas que el Marqués señalaba como perversos es muy sencillo
poder suponer que sus descendientes seguían el mismo ejemplo de perversión sin
límites y es por ello que sin remordimiento alguno hicieran de sus fábricas
centros de esclavismo donde los obreros trabajaban en condiciones precarias[2] y
de ésta manera obtener muchas ganancias. Son los problemas del pasado que aún
nos arrastran mientras tratamos de alcanzar la puerta de la evolución humana.
Una cosa la veo ligada con la otra, los ricos están corrompidos por el dinero y
el poder, lo cual los hace ser menos (o nulamente) empáticos con las demás
personas y de esta manera fomentar una presión económica donde ciertos grupos
de personas no pueden obtener otro tipo de trabajos y se tienen que resignar a
un puñado donde se les paga lo mínimo que marca la ley y en condiciones
humillantes donde no pueden darse el lujo de abandonar el susodicho trabajo a
riesgo de no encontrar otro y morir de inanición.
Pero, ¿hasta qué
punto se podría llegar con éste tipo de concepciones de libertad? Por ejemplo,
si nos vamos más allá y exageramos la postura de Marx podríamos llegar a la
conclusión que él no desea que haya un movimiento económico de tal manera que
el ser humano no se vea presionado, pero, esto significaría que cada quien
cazase lo que va a comer y terminaría por causar problemas de territorio y de
nuevo terminaríamos haciendo pactos entre nosotros de tal forma que no
invadamos territorios o solamente algunos salgan a cazar, o que no todos coman
carne, etc. Tampoco considero que Marx nos deseara ver viviendo en cuevas como
en la antigüedad, sino que, por el contrario, que exista una economía que
beneficie a los obreros, o al menos, que no se les explote de la manera que se
les explota hoy día, digamos que, de algún modo quería construir una utopía y
que hoy conocemos como socialismo en donde todos fuésemos iguales realmente y
no tuviésemos cargos de elite con los cuales aprovecharnos. Por otro lado,
aunque Rousseau añora esos días de antaño en que el ser humano vivía, al menos
así dice en su discurso…, sin la
ciencia o las artes, pero también desea que sean estas dos motivo de reflexión,
puesto que no necesariamente todo cambio o avance en la evolución humana es un
paso seguro si lo damos, es una constante reflexión en la cual debemos tomar
partida para así poder crear no solamente un mundo mejor para nosotros, como
todos lo deseamos, sino para heredar un mundo lo mejor construido posible con
nuestro esfuerzo hasta ese momento. Ciertamente Rousseau logró ver el
despilfarro de la aristocracia de su tiempo (que no lo separa mucho tiempo de
la de Marx) y en donde incluso los derechos humanos eran violados en cualquier
momento siempre y cuando se unieran dos características necesarias, primero,
tener el dinero y/o la influencia suficiente para asegurarse de no pisar la
cárcel por cualquier delito que se fuese a cometer y segundo, pero no menos
importante, el tener deseos de cometer ese delito.
Por ejemplo, el
Marqués de Sade lo ejemplifica muy bien en sus obras, pero en especial en su
texto Justine o los infortunios de la
virtud, nos muestra cuántas penurias no pasó Justine al toparse con gente
malvada que intentaba disfrutar de sus pasiones a cualquier costo mientras que
ella tratando de guardar sus principios de virtud no la llevarían sino a la
muerte, y el propio Marqués lo dice, mientras tengas dinero puedes hacer lo que
desees, puedes ser virtuoso y tratar de no meterte con la gente equivocada,
pero siendo pobre, huérfana y una dulce criatura, es demasiado esperar que
topándote con la peor gente posible no accedas a sus deseos aludiendo a la
virtud de conservar su cuerpo “puro e intacto”, siendo que la religión católica
ya había sido colmada por aristócratas llenos de pasiones que, de ninguna
manera mostraban a cualquiera su lado real, mientras que Justine abogaba por la
virtud y no lograba entender que el hombre puede ser malvado, aún si no es por
naturaleza, puede ser maligno al intentar consumir sus pasiones.
La libertad,
entonces ¿qué es? Para cada uno de los autores mencionados es una cosa algo
distinta, pero los tres, digamos, se “ponen de acuerdo” en el hecho de que la
sociedad en la que el hombre se ha sumergido a sí mismo ha terminado por
alienarlo, enajenarlo, deshumanizarlo, en éste sentido considero que es
correcto, pero así como ellos, creo yo que no es la solución el destruir toda
la civilización y comenzar de cero, sino que, ir transformando nuestros
pensamientos de tal manera que seamos más críticos con el mundo, analizando si
la ética y morales cristianas que se nos han impuesto son las correctas para
llevar nuestras vidas, adoptar o crear una moral y ética que sea más acorde de
ser necesario, e incluso buscar en nosotros las respuestas que consideremos
mejores para la concepción de libertad que nos encaje mejor hoy en día.
[1]
Erich Fromm. Marx y su concepto del
hombre. FCE, México 2011, pág. 16.
[2]
Quizá no tanto como hoy en día, dónde al menos 27 millones de personas en todo
el mundo son presa de la esclavitud o de la llamada “nueva esclavitud”, lo cual
nos deja con la cruda realidad que son más los esclavos hoy día que la cantidad
total en la historia.
6.19.2012
El totalitarismo democrático como utopía.
El totalitarismo democrático como utopía.
El presente ensayo, de un inicio, tiene
la intención de mostrar un totalitarismo
democrático que, hasta hace poco, no había notado en el texto de Rousseau El
contrato social, si bien cometí el, digamos, “pecado” de no haberlo leído
entero o al menos no a manera de análisis, y, en mi inconsciente búsqueda por
una utopía, he decidido ensayar un poco sobre éste tema, particularmente en los
textos de Rousseau. Así también tenemos
en un lado tenemos que la utopía, siendo un proyecto o idea irrealizable,
también lo tenemos como un ejemplo de ideal, una meta que, aunque quizá
inalcanzable, es ciertamente un impulsor para proyectos en la vía social, así,
por ejemplo, el socialismo y el comunismo fueron, a mi parecer, sino las
últimos, al menos de las últimas utopías que la humanidad, de una u otra
manera, ha intentado realizar, por otro lado, la función que la utopía creo yo
sirve para el hombre, siendo el caso en que se necesitan de éstas para un
avance o al menos una meta a la que quizá algunos dirijan su visión a futuro.
El totalitarismo que dibuja Rousseau
no es tan distinto de los totalitarismos que se han llevado a cabo, pero un
detalle si es importante, y es, a mi parecer, el detalle que hará ver de manera
distinta y con “mejores ojos” ésta clase de orden político, y es que la
veneración se da hacia el estado en sí y no hacia la persona que encabeza el
gobierno. De esta manera la tiranía no colapsaría en el momento en que la
cabeza del gobierno en algún momento dado cese de existir como en muchos otros
ejemplos más o menos recientes; puesto que el pueblo, al serle fiel al estado,
no le sería problema sentar a alguien más en el poder mientras éste siguiera
con la forma de gobierno, sería como en las bandas de crimen organizado donde
atrapas alguien importante y de inmediato ya hay alguien más ocupando su lugar.
No es el gobernante el que sostiene el estado sino el pueblo el que lo hace.
Para poder hacer esto, en el contrato social se nos menciona en
ciertas ocasiones que el ciudadano debe ser virtuoso, poseer ciertas
características que lo harían un excelente ciudadano de ésta forma de gobierno
en particular[1].
Tendrían a la población en buena medida educada en distintos aspectos, y con un
comportamiento ético y moral que sea igual para todos los demás de tal forma
que no se presenten incidentes de choque de ideas y menos en contra del estado.[2]
Ahora bien, el
ser humano a través de la historia ha demostrado no ser tan distinto siempre,
en éste tiempo ha mostrado distintas facetas de si, entre ellas me gustaría
destacar el comportamiento en lo social, donde tiende, por medio de consensos,
limitar sus acciones en éste círculo. Así, puedo decir que en los distintos
tipos de gobierno el pueblo se comporta de distintas maneras, por ejemplo, en
el comunismo primitivo, se buscaba unir fuerzas para la caza, pesca y
recolección, de esta manera los varones del grupo fungían como los proveedores
del alimento del cual el resto del grupo se iba a alimentar.
El papel del ciudadano
en el estado, es, para Rousseau, muy importante dentro de ésta forma de
gobierno, puesto que todos representan una parte de ésta máquina que el estado
es; para empezar, como lo mencioné antes, se espera que el ciudadano sea
especialmente virtuoso, que sea obediente de las leyes, y que estas leyes deben
ser de alguna manera pedagógicas para la ciudadanía[3],
entonces, teniendo un control pleno de los ciudadanos en cuanto a su
comportamiento y necesidades, puede llegar a sustentar un gobierno totalitario.
Ver ésta forma
de gobierno como una utopía que se pueda intentar llevar a cabo no parecería
tan descabellado si, así como dijo Rousseau (y antes de él Montesquieu) que hay
distintas formas de gobierno dependiendo de la geografía y del clima[4]
así como, a mi parecer, deberían de practicarse distintas formas de gobierno
dependiendo de los hechos pasados de cierta nación, así como del futuro que esa
nación desea, por ejemplo, por más incorrecto que veamos hoy día el régimen de
Porfirio Díaz tendríamos que
admitir que en cuestiones de seguridad y avances tecnológicos el país creció de
buena manera aunque hubiesen sido tratados los mineros o labradores casi como
esclavos. Si bien México “necesitó” de un régimen para darle una visión y un
curso de progreso al país también son totalmente condenables los crímenes que
se hayan cometido por el gobierno. Si bien hay países que necesitan mano dura
también los hay otros que los necesitan un poco de suavidad para, digamos, “darse
un respiro”; Considero que, como Rousseau dice, la monarquía democrática es
para los pueblos grandes[5],
por la fuerza que éstas suelen tener además de la noción patriótica, pero, siempre
y cuando el pueblo determine qué leyes le son justas y que éstas conciban un
proyecto de “ciudadano modelo” en el cual se pueda vivir, quizá sin muchos
lujos pero con una tranquilidad de la cual los ciudadanos se encuentren
satisfechos.
El totalitarismo
lo presento como utopía porque, meditando sobre los aspectos que Rousseau
menciona en su texto, es interesante señalar además de los aspectos que
conforman el gobierno ideal, también habla acerca del comportamiento del
hombre, que en mi opinión, además de hacerlo una utopía (como el socialismo o
las utopías de Moro y demás) el escritor está determinando cómo se deben
comportar los ciudadanos que habitan tal nación, pareciese que no son libres en
realidad y que tienen que hacerlo todo solamente pensando en el bien de la
comunidad, lo cual, al menos esto último, no me parece malo, pero si
utilizáramos personas reales, nos daríamos cuenta que no podrían hacer su
individualidad a un lado de manera tan sencilla, aunque también tenemos el
ejemplo de Japón en donde las personas necesitan sentirse dentro de un grupo y
se mimetizan de acuerdo al lugar y situación en la que se encuentran, además de
tener una consciencia grupal en la que la meta del grupo se convierte en su
meta individual. Este comportamiento ideal del que habla Rousseau es obviamente
irrealizable por el solo hecho de no tener en cuenta la esfera entera del
comportamiento humano, el cual no solamente es objetivo sino que principalmente
subjetivo, así también el pueblo es un factor esencial en las utopías, en todas
de las que he tenido conocimiento el pueblo se comporta de una manera tal que
no parecen tener una voluntad o un pensamiento propio (llámese crítico o al
menos analítico) sino que se limitan solamente a seguir los lineamientos o
protocolos que se les están dados, si, obedecer las leyes es casi como hacer eso,
pero en un gobierno como el romano, que Rousseau menciona, acataban las leyes y
no por eso se hacían esclavos, sino que, por el contrario, sometiéndose a las
leyes que no violen su derecho natural podría ser la manera en que los
ciudadanos de una tiranía democrática alcanzasen la libertad que tanto añoraba
Rousseau.
Quizá
ya no habla de una libertad en el estado natural como lo hacía en sus
anteriores discursos, pero si se enfoca en una libertad dentro de una
comunidad, que a mi parecer es más realizable que simplemente todos deshacernos
de las artes o de las costumbres y de ésta forma cambiar esa moralidad
tergiversada que él mismo veía en su tiempo. Por esto mismo nos da una idea de
libertad en la que, siendo el pueblo la máxima autoridad y a la vez la sumisión
“en persona” bajo las leyes, así como del modo en que se divide el gobierno de
tal manera que no necesariamente se ganen beneficios como la dirigencia
permanente, aunque podría darse el caso.
Se desea la libertad porque ésta hace al hombre[6]
así como también, de algún modo lo desea Marx, que “el hombre se vea liberado
de la presión de las necesidades económicas para que pueda ser plenamente
humano”[7]
así también Donatien Alphonse François Marqués de Sade desea esa libertad del
hombre mirando de nuevo a sus pasiones, esas pasiones enteramente humanas y que
al negarlas se niega a sí mismo.
Tal
vez ésta libertad que se ejerce dentro de lo humano es una visión más real y
natural que una libertad donde puedes hacer literalmente lo que deseas sin
tomar en cuenta consecuencias de tus actos; ésta libertad ha de ser más humana
puesto que se basa en las posibilidades del hombre y sus circunstancias, en
todo caso ésta se transformaría dentro de lo que el hombre ha ido concibiendo a
lo largo de cierto tiempo, así como para Marx la libertad del hombre era
liberarse de las necesidades económicas, para el Marqués era volver a aceptar
sus pasiones y reencontrarse con la naturaleza de éste modo, así la idea de
libertad no se encontraría fija en toda la extensión histórica sino que se
transforma dependiendo de las necesidades del ser humano en ése momento exacto.
Es la
libertad parte importante de una utopía, puesto que muestra los ideales a los
que podemos aspirar y construir un camino con vista a esa meta, mientras que,
en el totalitarismo democrático, se le deben dar a los hombres una cierta
libertad, una libertad tal que puedan llegar a obedecer esas leyes que les
educan y les crean costumbres, que les enseñe a ser virtuosos (al menos para
Rousseau) y puedan encontrarse satisfechos con el tipo de gobierno que están
viviendo, una tiranía no es necesariamente “maligna”, sino que, simplemente es
la toma del poder bajo condiciones “anormales”. La utopía como parte del
pensamiento humano es importante y necesaria porque nos marca caminos y
posibles consecuencias, ya sean buenas o malas (distopías) de esos caminos
hacia el progreso. La felicidad como fin último no es necesariamente el fin que
todos buscamos, hay quienes buscan la libertad como meta de su vida. Podemos aprender
mucho de las utopías como camino a seguir, y considero que no está de más y
sería muy prudente echarle un vistazo al totalitarismo democrático de Rousseau,
que, aunque pueda ser considerado un régimen, es uno de esos tantos mundos que
podemos llegar a concebir como mejores, puesto que no nos encontramos en el
mejor de los mundos posibles.
[1]
Jean Jacques Rousseau. Contrato Social.
Ed. Espasa-Calpe, colección austral. México, 2000. Pág. 127.
[2]
Ibidem. Pág. 157.
[3]
Loc. Cit.
[4]
Ibidem. Pág. 107.
[5]
Ibidem. Pág. 109.
[6]
Ibidem. Pág. 43.
[7]
Erich Fromm. Marx y su concepto del
hombre. Fondo de Cultura Económica, México, 2011. Pág. 16.
6.09.2012
Un peso
Una vez me encontré una moneda de un peso, me sentí culpable después de un momento porque comprendí que si lo encontré fue porque alguien lo perdió ¿Qué tal si esa persona no pudo llegar a casa por falta de esa moneda? Digo, así de cabrones suelen ser los operadores de bus, aunque también pudo habérsele caído a alguien que no lo necesitaba pero también es posible que era una muestra de cambio monetario que algún extraterrestre pudo haber perdido y que lo necesitaba para terminar una tesis de investigación sobre la sociedad y economía humanas, quizá el título pudo haber sido "la influencia de la economía mundial humana en los países del continente americano" pero eso sería injusto tomando en cuenta que ese extraterrestre solamente se enfocó en América y no en el resto de los continentes aunque también pudo haber hecho la elección de hacer su investigación respecto de la flora y fauna mexicana, que para pronto será nula y tendremos que consultarla en los libros de biohistoria aunque esto no sería tan entretenido como empezar a meditar respecto de la influencia de la religión en la elección de decisiones morales así como de la adaptación de una ética genérica de forma que sea para todos más cómoda de seguir y ademas esto sólo serviría para separar a los humanos en grupitos diferenciados por la ética que ejercen mientras que si todos usáramos una ética individual podríamos vernos obligados a tolerar o, mejor aún, a respetar las ideas y los ideales ajenos, claro esto ademas de respetar las leyes impuestas para todos y que sean tanto pedagógicas como incluyentes y su tercera función principal sea la buena comunión entre los contratantes o legislados.
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