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5.04.2011

El símbolo del sistema de la cultura.


El símbolo del sistema de la cultura.

La palara símbolo es una de las más polisémicas en el sistemas de las ciencias semióticas. La expresión significado simbólico es un sinónimo de signicidad. En cierto tipo de clasificación, el símbolo se define como un signo cuyo significado es cierto signo de otra serie o de otro lenguaje. A ésta definición se opone la tradición de interpretación del símbolo como cierta expresión sígnica de una esencia no sígnica suprema y absoluta. En el primer caso, el significado simbólico adquiere un acentuado carácter racional y es interpretado como un medio de traducción adecuada del plano de la expresión al plano del contenido. En el segundo, el contenido titila irracionalmente a través de la expresión y desempeña el papel como de un puente del mundo racional al mundo místico.

Desde éste punto de vista, la naturaleza del símbolo es doble, por un lado el atravesar el espesor de las culturas, el símbolo se realiza en su esencia invariante. El símbolo actuará como algo que no guarda homogeneidad con el espacio textual que lo rodea.
Desde éste punto de vista, es indicativo que los símbolos elementales por su expresión sean capaces de contener un mayor volumen de sentido cultural que los complejos. Esto, que los símbolos más sencillos y antiguos, poseen todo el significado desde tiempos lejanos a nuestros días. Son los que forman el núcleo simbólico de la cultura, y precisamente el grado en que la cultura esté saturada de ellos permite juzgar sobre la orientación simbolizante o desimbolizante de la cultura en su totalidad. 

La oposición entre el símbolo y la reminiscencia se construye de otro modo. Procedente de las profundidades de la memoria de la cultura, aparece en la memoria del escritor y revive en el nuevo texto, como un grano que ha caído en un nuevo suelo.

El símbolo se distingue el signo convencional por la presencia de un elemento icónico, por determinada semejanza entre el plano de la expresión y el del contenido. La diferencia entre los signos icónicos y los símbolos puede ser ilustrada mediante la antítesis del icono y el cuadro. En el icono la no proyección del plano de la expresión sobre el plano del contenido entra en la naturaleza el funcionamiento comunicativo del signo. El contenido únicamente titila a través de la expresión, y la expresión únicamente alude al contenido. Desde éste punto de vista, se puede hablar de una fusión del icono con el índice: la expresión señala el contenido en la misma medida en lo que representa. De ahí cierta convencionalidad del signo simbólico.

El símbolo actúa como si fuera un condensador de todos los principios de la signicidad. Es un mediador entre diversas eferas de la semiosis, pero también entre la realidad semiótica y la extrasemiótica, es un mediador entre la sincronía del texto y la memoria de la cultura. Su papel es el de un condensador semiótico.


3.02.2011

Sobre la "crisis" de los valores


Sobre la “crisis” de los valores.


Los tiempos han cambiado, así mismo el hombre, que en esencia es el mismo, ha enfocado su atención en distintas cosas a lo largo de la historia, en los tiempos modernos, hablando de manera más específica de las últimas décadas, se ha sumergido con zapatos de plomo en el lago pestilente del capitalismo, sin saber siquiera que esta siendo controlado por algunas personas. Así, el hombre, sin darse cuenta ha cambiado sus usos, costumbres, creencias y valores, ¿los valores han cambiado? Se preguntan muchos, ¿pero acaso se han preguntado si somos nosotros los que hemos cambiado? ¿qué ha afectado de tal manera al hombre para que esto suceda? ¿es remediable?

Las humanidades, tienen la definición siguiente, “son el conjunto de disciplinas relacionadas con el conocimiento humano y la cultura”. Crisis, se dice de la escasez, en este caso, hablan de la escasez de valores en el mundo moderno.

Los valores son parte del ser humano, ya que, siendo tanto un ser sociable como individual, debe aprender a convivir con sus semejantes, y qué mejor forma de hacerlo que imponiéndose reglamentos para lograrlo.

Son características de todo ser humano, aún así hay quienes hacen caso omiso de ellas ignorándolas por completo para lograr sus propios intereses, tenemos el espejo de la Francia de hace un par de siglos, donde los nobles, los de mucho dinero podían -tal como hoy en día- evadir fácilmente a la justicia, esa justicia que solamente aplicaba para la gente pobre, esa gente pobre que creía tener una moral propia yendo a las iglesias donde se les cobraba por la salvación de su alma.

En los tiempos modernos no estoy seguro de si podríamos hablar de una “crisis” de los valores, yo considero que deberíamos hablar sobre un cambio en el significado de los valores. Le puedes preguntar a un joven qué son los valores para él y te puedo asegurar que no te responderá lo mismo que alguna persona que ya haya acumulado mas de 4 décadas de vida, esto es porque, siendo personas que pueden vivir en la misma casa, han recibido los valores pero quizá, en el caso del joven, ese significado que ha provenido de sus padres ha sido tergiversado por la comunidad en la que vive, por la cultura informática de hoy en día, donde muchas cosas ya no son como antes.

Lo ha mencionado Samuel Ramos en su libro “Hacia un nuevo humanismo”, el hombre al hacerse materialista quedó hecho “puro instinto” y se aliena, se pierde a si mismo, “ya no es lo que solía hacerlo hombre” ahora parece ser mas una especie de cuerpo sin voluntad que aclama la felicidad a través de los objetos materiales que terminan por no llenar ese vacío y genera un apetito insaciable en el cual se sume y no puede salir de el.

Esto se debe a que las cosas han tomado un nuevo orden, el capitalismo fue impuesto de una manera tan tajante que impactó en gran manera en nuestras vidas, ese materialismo que ahora es lo primordial para mucha gente, ahora los valores que se fomentan es el individualismo extremo, el egoísmo, ya no es la apreciación por la vida humana sino por los objetos materiales de consumo.
Cada vez es más notable la tendencia general de la sociedad hacia el consumismo, las
personas valen de acuerdo con lo que tienen sin importar cómo lo hayan conseguido.

Ésta es la realidad de la sociedad, se ha sumergido en ese charco del capitalismo y no ha sabido como salir de él... principalmente por que no sabe que esta ahogada en ella. Esto provocado por la desinformación que existe en la red, la información falsa, la incompleta. Y todos dependiendo de ella como si fuera “La Verdad”.

El cambio de valores se ha dado por distintos motivos, empezando por los avances tecnológicos modernos, la ineptitud de las religiones para aceptar al hombre tal y como es, el cambio de las situaciones sociales, usos, costumbres, y las visiones del ser humano en cuanto a su entorno. No es lo mismo vivir en tiempos de guerra como lo fueron la primera y segunda guerra mundial, a como vivimos hoy, llenos de invasiones injustificadas moralmente, las personas con un hambre insaciable de cosas materiales que no les servirán de nada, es la felicidad rápida, la fácil, la vacía.

La época de la revolución, tecnológica, cultural, moral. En esa era vivimos, donde hemos cambiado todo en tan solo algunas décadas. Los hippies revelándose contra las guerras injustificadas, los punks levantándose contra esa distopía que llamamos capitalismo, los pueblos sumidos en la miseria más profunda ya sea cultural o económicamente.

Es cuando más necesitamos de la filosofía, para que se pregunte el por qué de estas actitudes, el cómo fue que se llevó acabo, nos debemos preguntar nosotros mismos, y no dejárselo todo a la filosofía, de eso no se trata. Se trata de cuestionarnos las cosas, qué son, cómo, por qué, cuando, nunca dar nada por hecho y mucho menos, creer que una persona tiene la verdad absoluta.

¿Crisis de los valores? ¿Quién lo dice? ¿Un sacerdote que se preocupa de que los fieles echen el importe exacto y no duden de lo que él les dice? ¿Un político que tiene una definición de moral como la podría tener un trozo de madera? ¿Una madre que deja que la televisión (y toda esa programación vacía) eduque a sus hijos? ¿Un padre que (lamentablemente) pareciese que vive en un hotel, donde solo llega para dormir? ¿Un fanático religioso que cree que todo juguete, historia y obra de arte (llamese música, pintura, escultura) es obra del demonio solamente porque no alaba a su dios? ¿Un empresario que lo único que hace es explotar a los “obreros” (que más bien parecen esclavos) para hacerse asquerosamente rico? ¿Quién es la persona apta para reclamar que los valores ya no existen?

Existen, pero así como la energía, el hombre también se transforma, sin dejar su esencia, lo que lo hace ser, podríamos decir que evoluciona, ya sea que esté cursando el camino correcto o no, lo hace, nosotros sabemos, que éste no es el camino correcto y trataremos, no solo de seguir el camino acertado, sino también abrir los ojos a los demás. No, no iremos de puerta en puerta entregando panfletos de lo que yo creo que es La Verdad, sino que, simplemente les haremos ver que el hombre no es solamente un animal que acata órdenes si se le entrena de la manera adecuada, es también, un ser con deseos, querer, fe, y principalmente, razón, esa razón para cuestionar todo, llegar ha las últimas consecuencias de nuestros actos razonados previamente.

El problema consiste en que el capitalismo, como había mencionado anteriormente, ha generado un individualismo, que, sinceramente, da miedo, un egoísmo más primitivo que bien podríamos decir que somos gente que vive en cavernas, pero eso sí, con todos nuestros aparatos para mantenernos comunicados con todas las demás personas; somos dependientes de los dispositivos de telecomunicaciones, casi nadie sabe el olor de una carta que ha recorrido decenas de kilómetros para llegar a su destino, entablar una conversación con personas nuevas, tener conversaciones en las que no sean temas banales de mercadotecnia lo principal entre los hablantes. Ese individualismo nos hace creer que muchos valores son obsoletos o simplemente que ya no significan lo que nuestros abuelos han aprendido que son. El hombre capitalista lucha descarada y salvajemente por su sobrevivencia y enriquecimiento, piensa que la moral o incluso la ética le estorban en sus acciones o planes, ¿regresamos a la edad de las cavernas, solo que ahora somos más higienicos?

La red nos ha ocultado esa falsa sensación de que estamos solos, nos ofrece un mundo donde supuestamente estamos conectados los unos con los otros, supuestamente sabemos quienes somos, que nos conocemos, que nos divertimos, que somos. Hace al hombre solitario y frío, para los que usan el internet como si fuera “otro mundo”, cuando en realidad, solamente es una herramienta más que el hombre ha creado para sus beneficios; tampoco digo que debemos destruir la red y quedarnos como en los años 80 cuando aún no existía la internet, internet tiene un uso y solo nosotros sabremos si lo usamos para bien o para mal.

No me pondré a discutir cuál es el significado de todos y cada uno de los valores hoy en día, porque tampoco deben ser una imposición, se aprenden, en casa, con los amigos, en la comunidad, la escuela, el mundo. Los valores los adquirimos, pero de nosotros depende discernir si los utilizamos correctamente o no, si “ese” valor en particular es necesario en tal circunstancia.

Si bien los valores, en tiempos pasados, reflejaban tanto los estudios como la personalidad del individuo. Los estudios porque, antes se educaban personas para que fuesen útiles a la sociedad en la que vivían, que fueran personas de bien, con un carácter bien forjado y una personalidad exactamente definida; actualmente sabemos que eso ya no es así, hoy en día se educa para crear borregos, gente que no se queje de las injusticias que los funcionarios cometen, gente que solamente obedezca cada vez que le digan que se siente, se pare, se vuelva a sentar, se hinque y nunca cuestione lo que dice un libro o a la persona que te lo lee o más sencillo, crea todas y cada una de las cosas que escucha por los medios de comunicación como si fueran verdades incuestionables.
¿En qué se han convertido los valores hoy en día? ¿Qué pasará el día de mañana? ¿Estamos avanzando? ¿Se podría decir que el hombre se esta deshumanizando? Si es así, ¿La raza humana perecerá? Los valores no están en crisis, nosotros les hemos cambiado el significado, porque nosotros hemos cambiado dejándonos llevar por la “era de la razón” cuando en realidad no es desde la razón, es y nosotros debemos razonar en ello.

Son muchos, como ya dije, los factores que han afectado para que se de este cambio en los valores, por mencionar un pequeño ejemplo, la generosidad que manifestaba un varón cuando veía a una jovencita de pie en el bus, era antes un “por favor sientese” y hoy en día el hombre piensa “¿por qué me voy a levantar? ¿qué no luchaban por la igualdad?” Y aunque este ejemplo este un tanto fuera de contexto, creo yo que sirve para denotar que son muchos los factores que afectan en nuestra concepción de los valores. Todo ha pasado muy rápido, los cambios que hemos hecho al mundo, a nuestras culturas, a nosotros mismos han sido muy profundos aunque no creo que sean irremediables, y quién sabe, quizá no sea necesario “remediarlos” sino seguirlos cambiando pero para humanizarnos más, no perder de vista lo que nos hace ser humanos, nuestra esencia; así como también pensar en nuestras personas, imponiéndonos metas personales, estando conscientes de que somos seres sociales y de que nuestras acciones tienen consecuencias tanto personales como para los demás que nos rodean, ya sea directa o indirectamente, hay que replantearnos qué y quiénes somos y como estamos manejando las situaciones que se nos presentan día con día, qué son los valores, cuáles son y saber cómo utilizarlos.

Llegando a una conclusión creo yo que de nosotros depende el hacer los valores como son, como deberían de ser, o si los hemos cambiado, los valores están ahí, nosotros somos los que nos hemos enfocado en otras cosas como el materialismo, el consumismo, los medios masivos de comunicación, la pseudoliteratura, incluso en las pseudociencias. Hemos olvidado nuestros objetivos como raza, cegados por la venda de la economía actual. Los valores están en nosotros, solo no hay que ignorarlos, y si no llegasen a estar, los podemos aprender, después de todo somos seres que, por naturaleza, queremos conocer.





1.27.2011

Relación ética en el hombre


Relación ética en el hombre.


Vemos al ser humano y hemos pensado que siempre ha sido como es, que nunca ha cambiado, pero considero que esta afirmación necesariamente es incorrecta puesto que, el hombre, en esencia no ha cambiado en lo absoluto, solamente han cambiado las circunstancias.

El hombre siempre ha tenido una moral así como una ética en él, hay muchas y muy variadas teorías de cómo fue que el ser humano “creó” (en el caso de algunas teorías, como la de S. Freud) así como las hay las que afirman que el hombre siempre, desde sus inicios, ha tenido tanto una ética como una moral y ha vivido así como también ha evolucionado con ella.


La ética que el ser humano maneja varía conforme cambiamos de zona geográfica, al igual que las culturas, y aunque tengan cierta relación, no es lo único que enteramente influye en ellas. Vemos éticas distintas como en las culturas japonesas, hindú, medio oriente y las de occidente, éstas últimas, por tener la influencia de ciertos países europeos, se parecen en cierta medida, aunque es imposible admitir a dos como idénticas. Dependiendo de la cultura tanto la ética como la moral de las personas cambia en cierta medida y, en ocasiones, de manera radical conforme a las otras. Por ejemplo, Scheler menciona que “si se pregunta a un europeo culto lo que piensa al oír la palabra hombre [...] el círculo de ideas de la tradición judeo­cristiana: Adán y Eva, la creación, el Paraíso, la caída”1 lo cual es comprensible puesto que todo occidente tiene esa tradición sea del gusto de todos o no. La cultura influye mucho en el hombre, y la moral es una de esas tantas cosas en las que se influye. Dudo mucho que exista un hombre (vivo) el cual no tenga moral o no sea parte de una ética.

Antropología y ética estan ligadas por su mismo fin, el hombre, mientras que una estudia al ser humano de manera integral, la otra estudia las acciones del mismo así como su moral y las virtudes. Viendo al hombre como objeto de estudio. Me atreveré a afirmar que el hombre siempre ha tenido una moral desde el principio de su racionalidad. Puesto que el ser humano piensa el mundo, lo analiza, trata de comprenderlo y además de eso también trata de sobrevivir en él, y para esto crea o genera relaciones entre hombres para formar grupos y de esta manera tener un método para la subsistencia de la raza.
Para lograr un cierto tipo de armonía, el hombre tuvo que hacer mano de las reglas como metodo para la protección y buen comportamiento de los miembros del grupo. En todo caso denota que en éste tipo de teorías el hombre ha creado la ética o la moral para su propia protección y, en ocasiones, beneficio personal. La ética, según veo en éste tipo de casos, al ser una creación del hombre, es posible que podamos hablar de una ética antropológica, una ética creada por y para el hombre, y en éste caso, no se pedirían “imposibles” como lo veo en el caso de la ética cristiana que desea formar santos, hombres sobrenaturales que vencen todo tipo de vicios y que no cometen error alguno que puedan lamentar, lo cual es totalmente irónico puesto que los hombres que han sido hechos santos normalmente llevaron una vida un tanto “cómoda” o “libertina” donde hacian práctica de los vicios.

Una ética por y para el hombre, podría llegar como Aristóteles lo deseaba, a la meta última que era la felicidad2. Si, en efecto, el último fin de una ética es la felicidad de manera “simple” (o séase que no se especificase qué es la felicidad ni cómo obtenerla o llegar a ella) se adquirirían nuevos y extraños problemas a la hora de aplicarla, por ejemplo, que una persona tomara el placer como la suma felicidad y en este caso decir que la persona es sadica o masoquista (o quizá ambas) entonces cumpliría con sus
(muchos las llamarían) “perversiones”. Para Aristóteles la felicidad se obtiene en razón de ciertos actos necesarios y deseables en relación de otros, en cambio también los hay los que son deseables por si mismos y es aqui donde encontraríamos la felicidad.3 Por esto mismo una ética del hombre y para el hombre tiene que ser conforme a las limitaciones y posibilidades del ser humano, esto es, que sea creada conforme a la naturaleza humana puesto que si llegase a exigir actos por encima o distintos del quehacer del hombre, ésta será fallida y solamente provocará problemas y confusión en el ser humano que intente llevarla a cabo. Por esto mismo, considero que la ética cristiana solamente se ha basado en el ideal del ser humano, lo que el ser humano “debería” de ser, aunque en mi opinión, al hombre no le puedes quitar los vicios porque son parte de su naturaleza, y como tal, sería negarse a sí mismo y esto conllevaría una pérdida esencial del ser en cuestión.

Como bien menciona Scheler en cuanto a que si los animales tuvieran inteligencia ¿habría una diferencia tal en comparación con el hombre? Si no la hubiera entonces los problemas que generaría tal realidad serían muy grandes, puesto que podríamos hablar de derechos, moral, responsabilidades, etc. Está por demás decir que la moral y ética de los seres animales tiene que ser acorde a sus propias naturalezas particulares (podríamos hablar de una por raza) y que habría problemas en las relaciones con los seres humanos. Aunque eso si, al estar todos relacionados puesto que tenemos el mismo origen (la naturaleza) considero que no debería de existir diferencia, incluso hoy en día en que los animales no son seres racionales como los seres humanos pero de igual manera habitamos el mismo espacio y por ende debemos de respetar todas las formas de vida existentes, para lograr la prosperidad o por lo menos la sobrevivencia de las razas.

Una ética basada en la naturaleza humana debe de incluir, a mi parecer, la relación del hombre con su entorno, tanto con el ambiente asi como con los seres vivos que viven en él y no solamente en relación con los demás seres humanos. Es importante la relación, así como la aceptación de la naturaleza humana y la adquisición de los valores morales como importantes para la convivencia, la relación de los seres humanos así como con los demás seres vivos y el entorno.

También tendríamos que tocar el tema de los valores, si éstos tienen un valor inherente por si mismos o si los seres humanos le ponen un valor y nosotros determinamos cuál es ése valor. Como mencioné, el valor tiene un (excusándome por la redundancia) valor en sí mismo puesto que si fuese de otra manera, éstos valores serían, en el peor de los casos, completamente subjetivos y crearía demasiadas confusiones. Para esto, la sociedad es la que decide, en cierta medida, cuáles son los valores y se hace un convenio en cuanto a cuales son aceptados, pero, podríamos decir que solamente en los inicios de una sociedad, llámese pueblo o ciudad, porque después de eso, solamente se podrían hacer cambios en cierta medida y no una eliminación total para una creación posterior de toda el listado de valores que la sociedad en cuestión utilice o vea como válidos.

De todo lo mencionado anteriormente, y a manera de conclusión, he de mencionar que una ética basada en el ser humano es importante, ya sea que consideremos como fin ultimo la felicidad y en ella incluyamos la relación con la naturaleza, y ademas que se apegue a las posibilidades del ser humano y nunca exigir la perfección, se puede pedir la posibilidad más alta, la mejor virtud, la gran moral, pero nunca la perfección. Hay que ser realistas, ningun hombre ha sido, es o será perfecto, y quizá llegue el momento en que el ser humano evolucione en un ser más cercano a lo que consideramos perfecto, pero, por ahora no deberíamos de exigir tal cosa.






1Scheler, Max. El puesto del hombre en el cosmos. Ed. Losada, Buenos Aires, Argentina. 1938. pág. 7.
2Aristóteles. Ética Nicomaquea. Libro I Capítulo III. Ed. Porrúa, México, 1992. Pág. 6.
3Ibídem. Libro X Capitulo VI. Pág. 138.