Mostrando entradas con la etiqueta análisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta análisis. Mostrar todas las entradas

6.09.2012

Un peso

Una vez me encontré una moneda de un peso, me sentí culpable después de un momento porque comprendí que si lo encontré fue porque alguien lo perdió ¿Qué tal si esa persona no pudo llegar a casa por falta de esa moneda? Digo, así de cabrones suelen ser los operadores de bus, aunque también pudo habérsele caído a alguien que no lo necesitaba pero también es posible que era una muestra de cambio monetario que algún extraterrestre pudo haber perdido y que lo necesitaba para terminar una tesis de investigación sobre la sociedad y economía humanas, quizá el título pudo haber sido "la influencia de la economía mundial humana en los países del continente americano" pero eso sería injusto tomando en cuenta que ese extraterrestre solamente se enfocó en América y no en el resto de los continentes aunque también pudo haber hecho la elección de hacer su investigación respecto de la flora y fauna mexicana, que para pronto será nula y tendremos que consultarla en los libros de biohistoria aunque esto no sería tan entretenido como empezar a meditar respecto de la influencia de la religión en la elección de decisiones morales así como de la adaptación de una ética genérica de forma que sea para todos más cómoda de seguir y ademas esto sólo serviría para separar a los humanos en grupitos diferenciados por la ética que ejercen mientras que si todos usáramos una ética individual podríamos vernos obligados a tolerar o, mejor aún, a respetar las ideas y los ideales ajenos, claro esto ademas de respetar las leyes impuestas para todos y que sean tanto pedagógicas como incluyentes y su tercera función principal sea la buena comunión entre los contratantes o legislados.

10.18.2011

Algunos comentarios finales sobre "Los juegos del hambre"




Terminado el último libro, "Sinsajo", a las 23:00 horas del sábado 15 de octubre, decidí, definitivamente, que le voy a dar un tiro en la cara a la autora... bueno, en realidad no, simplemente no fue tan de mi agrado el final, y después de todo ¿por qué habría de satisfacer a todos los lectores cuando puede satisfacerse a sí misma con el final que ella quizo. Me levanto y lo aplaudo. 

A pesar que es claro que estos tres libros son parte del gran mundo de la literatura (entendido en sentido medieval, gracias a Elisa por la información) "de moda", parece ser que ella, como muchas otras lectoras, son románticas en el aspecto del amor, de su gusto por el sexo opuesto. Fue así como el deseado final de la autora se convirtió, en realidad, en el esperado final de muchos lectores. De esos pequeños casos en los que los deseos de la muchedumbre ávida del final que satisfaga sus deseos coincide perfectamente con el final que el autor (en ésta ocasión autora) planeaba estratégicamente en su mente.

Algunos filósofos con especial inclinación en política estarían muy pegados a la trama, puesto que menciona muchas cosas que ellos han mencionado hace ya aproximadamente tres siglos, y si, los que leímos 1984 esperabamos un poco más del Capitolio, los fanáticos de la ciencia ficción no nos vimos defraudados, siempre se ha sabido que el ser humano es muy creativo... cuando a matar a otros entes se refiere. El Capitolio tenía tintes de Cyberpunk habrá qué esperar la visión de la autora en la o las películas para saber si he sido engañado por ingenuidad. 

En lo particular me dejó algunos huecos que mi curiosidad deseaba llenar, temporalidad de los sucesos, política exterior e interior (antes del tercer libro, y creo que ya dije demasiado), qué profesiones se ejercían en el Capitolio (es más que obvio que en los Distritos no se ejercía ninguno que no implicara comida o manufactura para la capital), tecnología en lugares comunes del Capitolio (no la utilizada en la torre en la cual metían a todos antes de los Juegos), el tipo de música que se escuchaba, los instrumentos, la vida diaria en el Capitolio, en general, esas cosas que uno sin mucho qué hacer (o que simplemente ignora lo que tiene qué hacer) se empieza a preguntar conforme avanza la trama. Incluso me pregunté si el internet existía (pregunta que después deseché por motivos implícitos), o el tipo de eventos que se realizaban y la jerarquía social llevada en el mismo Capitolio.

Como toda lectura bien planeada, los editores han sabido dónde poner las crestas de la campana de Gauss, para mantenerte pegado al libro y terminarlo aproximadamente después de menos de dos dias de haberlo obtenido a manera de préstamo, lo comencé el viernes a las 12:30 aproximadamente, y lo terminé, como ya dije, el sábado a las 23:00 horas. Elementos para hacer la saga plenamente memorable, no tantos en realidad, en cuestiones de política no toca más que la superficie y se le dedica más tiempo a la indecisión de la chica, que en ocasiones dan ganas de darle una bofetada y acorrararla; en mi opinión, tenían más problemas (en éste caso ontológicos, religiosos y metafísicos) la saga Luces del norte, mejor conocida como La brújula dorada. Pero, ésta recibe buena puntuación por el sólo hecho de que no existe la magia, se palpa la realidad en cada uno de los libros, las cuestiones morales del asesinato y la naturaleza humana, la ética y psicología de cada personaje primario e incluso algunos secundarios. Estos temas caen en la curiosidad de cada quien y corresponde a ellas resolverlas.


A partir de aquí se ha terminado si no has terminado de leer la saga.




Si, me imaginé música clásica en las últimas escenas en el Capitolio, una vez lo comenté y una persona me dio la razón, cualquier escena fuerte, ya sea una matanza, un asesinato o cualquier tipo de atrocidad, puede verse un tanto suavizada con la música correcta, incluso, soportable para que la sigas viendo mientras ocurra, no importa cuantos barriles de sangre caigan en la ciudad (véase el capítulo 13 de Neon Genesis Evangelion, o la película Evangelion 2.22: You can [not] advance). Lograron detener a Katniss antes de que diera un segundo disparo consumando su venganza también, lo que le permitiría la libertad en un corto futuro, de haber disparado una segunda vez, está claro que está dentro de sus cabales esa niña.

6.12.2011

Análisis del poema "Canción de siesta" de Charles Baudelaire.


Análisis del poema "Canción de siesta" de Charles Baudelaire.

“Canción de siesta” de Baudelaire, es, a mi parecer, un poema de amor en el que claramente el autor nos está describiendo de manera figurada al objeto de su atención, todo indica que es una mujer por los rasgos que están escritos en el mencionado poema. La primera estrofa dice:

Aunque esas cejas malignas
te den un extraño aire
-bruja de ojos tentadores-
que no es, por cierto, el de un ángel,

Nos muestra que la persona en cuestión (nunca llega a mencionar nombres), tiene ciertos rasgos que él llama “malvados”, y que esto hace a la persona parecer malvada cuando, en realidad, no lo es, esto por el uso de la palabra aunque denota claramente la inintencionalidad de la mujer de tener un extraño aire, al parecer, de algún modo u otro las personas o algunas de ellas le miraban con desprecio o rareza, quizá por algún comportamiento de ella o por su manera de vida, recordando que antes era igual o más importante la reputación y especialmente en las mujeres.
Admite, reafirmando, que ella no parece un ángel, mencionando el extraño aire que ella “desprende” (por decirlo de alguna manera), comparando a la dama con un ángel siendo éstos símbolo de una mayor perfección con respecto al hombre, y siempre poseedores de características más sublimes que él, por lo menos en la cultura judeocristiana.

 Continuando con la segunda, que dice:

Te adoro, ¡oh frívola mía,
mi pasión inconfesable!
Con la misma devoción
que a un ídolo hay que adorarle.

Siguiendo con la descripción de la mujer, siendo, al parecer, su modo de vida lo que la ha distinguido en cierta manera, lo que claramente significa que se conocía lo que hacía o cómo se comportaba. Independientemente de si era muy hermosa o no, es un tanto obvio que el autor está enamorado de ella, a menos que se pasara el día adorando a toda mujer, pero en éste caso le tiene un sentimiento amoroso muy fuerte, pero, por alguna razón no se atreve a decirle.
Comparándola con algún ídolo podemos decir que profesaba alguna religión en particular, o, en su defecto, simplemente tenía un respeto a las creencias ajenas a las suyas, puesto que admite un ídolo en vez de decir, por ejemplo “Diosa” o “Deidad”, revelando el respeto al Dios judeo-cristiano o más simple aún, para no meterse en problemas (como los de censura que le aquejaron).
La tercera dice:

Dan el desierto y la selva
a tu pelo olor salvaje;
tu frente, tus actitudes
son un enigma inviolable.

Baudelaire utiliza (desde mi punto de vista) el desierto y la selva como referentes porque son de los pocos lugares a los que la gente se va a vivir por lo extremo de las condiciones, no digo que no haya gente viviendo ahí, pero imagino que el autor menciona éstos lugares porque, por ejemplo, al mencionar “desierto” rápidamente viene a tu mente “Sahara” por el simple hecho de ser de muchos conocido como el desierto de mayor extensión en el planeta. Tal vez la mujer sea una persona cercana a él de cierta manera y esto mismo constituye una razón por la cual no le ha declarado sus sentimientos para con ella, es posible que la ve regularmente puesto que conoce cómo es ella frente a ciertas circunstancias, aunque no se preocupa tanto por encontrar motivo a esto, simplemente a observarla. Esto es reflejo, creo yo, de alguna especie de “amor prohibido” o quizá hasta no correspondido, de cierta forma nos damos cuenta de lo que sucedía en la vida del autor y en los detalles que roban su atención a tal grado de escribirlos en su obra.

La cuarta estrofa recita:

Tu carne un perfume exhala
como un sahumerio fragante;
Ninfa tenebrosa y cálida,
como la noche, adorable.

Analogando el hedor de la piel de esa mujer, con un sahumerio, notamos una cosa de entrada, que ha tenido un contacto directo e íntimo con ella, también vemos como el hecho de que utilizase como referencia el olor del sahumerio, el cual suele ser de mediana intensidad pero siempre relajante, bien pudo utilizar la palabra incienso, como aparece en la biblia en ciertas ocasiones, prefiere mencionar el sahumerio, quizá porque no es tan conocido como el incienso lo es, además, éste humo servía para purificar, lo cual, nos lleva a pensar que el autor en cuestión tenía algún tipo de “mancha” o imperfección que solamente ella podía desaparecer con el hedor de su piel.  Por Ninfa tenebrosa y cálida, refiriéndose a ella como una divinidad menor de la naturaleza (lo que eran las ninfas en la mitología greco-latina), regresando a mencionarla como un ser sobrehumano, pero sin llegar a ser una divinidad como lo ha sido el Dios judeocristiano o Zeus por ejemplo, poniéndola por encima de la humanidad del autor, ya sea menospreciándose a sí mismo o ensalzándola  de cierta manera, siendo un objeto de idolatría, significa que le tenía un respeto y un amor casi incondicionales.
La quinta estrofa continúa:

¡Ah! No existe ningún filtro
que a tu pereza se iguale.
¡Los muertos revivirían
si tú los acariciases!

Aquí, Charles utiliza en el original la palabra paresse, que también significa en inglés languor que es una especie de inactividad provocada por placer, denotando que la mujer simplemente hace lo que de verdad le place, no necesariamente porque no pueda, sino porque quiere, esto siendo reafirmado en la frase ¡Los muertos revivirían si tú los acariciases!
La siguiente estrofa dice:

De tus pechos se enamoran
esas caderas sensuales;
los cojines soliviantas
con tus desperezos suaves.

A mi parecer, la mujer que nos describe Baudelaire es, una de dos opciones, una mujer de grandes atributos, o una mujer ya en edad madura, la frase los cojines soliviantas nos da la impresión, ya sea que hable expresamente de la mujer, o del lugar habitual donde él la frecuenta, dependiendo de la interpretación que le demos, nos da dos situaciones con las cuales profundizar en éste punto. Del primero podríamos decir que tal vez tenía un amorío o simplemente una relación íntima con ella, por el otro camino, vemos que es un lugar muy cómodo para ella, probablemente su hogar (casa o departamento, en realidad no tiene importancia) o el hogar de el autor, y entonces nos lleva a pensar que se tenían una cierta confianza como para tomar su casa por cómoda en ése aspecto.
En la séptima habla:

Rabiosa de amor, a veces
precisas para calmarte,
misteriosa y grave a un tiempo,
el morderme y el besarme.

Aquí nos esclarece un poco más el tipo de relación que mantiene con la mujer en cuestión, al parecer si lleva con ella una relación íntima, de la cual nos habla en éstas líneas, describiendo un poco de su comportamiento durante sus encuentros.
La octava estrofa dice:

Me hieres, bruna adorada,
con un fingido desaire.
Son cual la luna tus ojos,
en mi corazón posándose

Descubriendo un error en la traducción (desde mi punto de vista), la primera línea que usa Charles es Tu me déchires, ma brune que en inglés también traducen como You tear me open, dark beauty significando que la mujer no era necesariamente de tez clara, y continúa describiendo escenas en las que estuvieron juntos utilizando analogías para describir, en éste caso, la belleza que él encontraba en sus ojos, así como para mencionar un poco del aspecto y comportamiento de ella para con Baudelaire.
En la novena recita:

Bajo tu chapín de raso
y tus pies incomparables
pongo mi dicha, mi genio,
pongo mi destino…¡ámame!

Reiterando ese sentimiento de inferioridad ante ella, poniendo todo lo que él tiene a sus pies y suplicando que le corresponda a sus sentimientos, es notorio que él la ama demasiado y que, por otro lado, ella sigue sin enterarse o ignorando ese hecho. Ésta vez no tuvo qué compararla con algún ser sobrenatural sino que solamente se despojó de toda dignidad para poder suplicarle que le amase.
En la última estrofa, Baudelaire finaliza:

A mi alma solo la curan
luz y color de tu imagen,
tú que eres en mi Siberia eres
el fuego a que calentarse.

La oración luz y color de tu imagen, nos atrevemos a suponer que habla de pintura o una fotografía de la susodicha, que es posible lleve consigo para los momentos en que la extrañase (como ejemplo), y por último, la otra parte de ésta estrofa es claramente una llamada de necesidad hacia ella, él la ama mucho y eso le anima para continuar haciendo lo que hace, ya sea escribir o sobrevivir, en todo caso ella lo es todo para Baudelaire, utilizando el ejemplo del “invierno ruso” (conocido por su frío extremo) y mencionándola como su única fuente de sobrevivencia.